PROGRESO.— Las amplias instalaciones del Centro Vacacional Costa Club y el balneario popular del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey) están en abandono; incluso, el gobierno del Estado habría vendido el edificio a un empresario particular relacionado con desarrollos inmobiliarios.
De acuerdo con vigilantes del centro vacacional, el edificio tiene nuevo dueño y es un empresario del ramo inmobiliario que tiene inversiones en terrenos cercanos a Yucalpetén.
Agregaron que el nuevo propietario se encargará de mejorar las instalaciones, las cuales formarían parte de un proyecto turístico.
Vigilantes de una empresa privada son los únicos huéspedes del Costa Club y del balneario popular, ubicado en la orilla de la playa y frente a la Novena Zona Naval de Yucalpetén.
Instalaciones del Cetro Vacacional Costa Club
El lugar cuenta con hotel, piscinas, un restaurante y centro de convenciones donde se realizaron eventos de la Armada de México, torneos de ajedrez, reuniones políticas y otras actividades.
El centro vacacional canceló todas las reservaciones de cuartos de hotel y las visitas al lugar cuando inició la pandemia del Covid-19, en marzo de 2020.
El hotel tiene 25 habitaciones, de las cuales 10 cuentan con vista al mar. En los periodos vacacionales y los fines de semana eran ocupadas por burócratas estatales, en su mayoría del magisterio, que gozaban de descuentos.
Deteriorado aspecto del hotel del Isstey
Sin embargo, debido a la pandemia del Covid-19 el lugar cerró y quedó en el abandono. Los terrenos están llenos de maleza, las paredes y las zonas de las hamacas del balneario están deterioradas y muchas columnas están a punto de derrumbarse.
Solo los vigilantes de una empresa privada recorren las instalaciones, que tienen más de 200 metros con vista frente a la playa, lo cual lo convierte en un atractivo para mucha gente.
“El edificio está cerrado desde la pandemia, ya cambió de dueño, no se rentan los cuartos y no sabemos cuándo será reabierto.
“Solo se da mantenimiento a los cuartos que se mantienen limpios y se checan las instalaciones eléctricas e hidráulicas para que no se echen a perder”, comentó un vigilante.
