VALLADOLID.— Juan Roberto Loya Hernández, coordinador de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) Caribe Mexicano, se reunió con un grupo de hoteleros para hablar de los derechos y obligaciones del gremio, pero sobre todo de las sanciones que pueden recibir en caso de ofrecer algo y no darlo a los huéspedes.
Hace unos 15 días se llevó al cabo una reunión con restauranteros en la que se les advirtió que podrían recibir multas de hasta casi $5 millones en caso de incurrir en alguna irregularidad.
Asimismo, se les pidió que los precios de sus productos deben estar a la vista y no hacer cobros de más en las cuentas, de tal modo que deben informar al cliente la totalidad de los precios antes del consumo.
Ahora le tocó el turno a los hoteleros, cuya reunión se llevó al cabo en conocido hotel de esta ciudad, donde se les informó que las multas pueden ser de similares cantidades como a los restauranteros.
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Sin embargo, en el caso de los hoteles la situación es un poco más compleja, debido a que varios de ellos tienen otros negocios en el interior como restaurantes y boutiques, y algunos de ellos pueden incurrir en alguna anomalía que afectaría al centro de hospedaje.
Ahora que se iniciaron las vacaciones de verano, el arribo de huéspedes aumentará, así que ellos deben estar atentos de que se cumpla lo que se ofrece en cada negocio.
Loya Hernández les explicó a los asistentes el mecanismo de verificación, que consiste en hacer una llamada de queja y desde Cancún se ordena que los inspectores realicen una visita al negocio.
Los dueños o administradores de los negocios pueden identificar a los inspectores en la página de la Profeco, con el objetivo de que estén seguros de quiénes se trata los verificadores.
Varios hoteleros realizaron preguntas en la reunión, las cuales se les respondió de acuerdo a la ley del consumidor.
En cuanto a las pláticas, se informó que cada grupo de empresarios, dependiendo del giro, pueden solicitar que se les otorgue información que requieren, a fin de no incurrir en alguna anomalía.
