VALLADOLID.— Personas instalaron un “altar” con un nicho en donde colocaron una imagen de lo que algunos consideran es un diablo, y le dejaron como ofrenda una botella de whisky y otro licor en la orilla de la carretera del crucero del libramiento con la carretera federal que conduce a Chichimilá.
Luego de muchos accidentes que se han registrado en el crucero sin que se haya tomado alguna medida, hasta el miércoles pasado, pues ya están construyendo reductores de velocidad en el lugar; a alguien se le ocurrió y mandó construir un nicho en la orilla de la carretera, en cuyo interior dejó una figura de color negro de un hombre con patas de animal que sostiene un tridente, junto al que se arrastra una serpiente.
El hecho causó miedo entre personas que lo han visto y conductores de vehículos que circulan en esa zona, pues se desconoce el motivo por el que fue colocado.
Es notorio que quien lo hizo tuvo el tiempo suficiente para construir el nicho con materiales sin que nadie lo haya visto. Se ignora quién se encargó. Ayer la figura aún permanecía en el mismo lugar.
A pobladores que lo han visto les llama la atención que se haya colocado la imagen desconocido y no figuras religiosas comunes.
Hasta ayer nadie se atrevía a retirar la botella de whisky porque, dicen, tienen miedo que de esa manera se esté retando al diablo y que puedan sufrir algo malo en su vida, así que mejor no lo tocan.
