PROGRESO.— Los trabajos de remozamiento de la escuela primaria Mártires de Chicago llevarán al menos tres semanas más y entonces los alumnos podrán retornar a las aulas; mientras tanto toman clases en otro colegio, pero en el turno vespertino.

Debido a los trabajos de reparación, que se iniciaron a fines de agosto, los alumnos de los dos turnos de la primaria fueron reubicados a otros colegios para que puedan tomar clases.

Los poco más de 400 alumnos del turno matutino toman clases en la primaria Candelaria Ruz Patrón, aledaña al Palacio Municipal.

Los 200 escolares del vespertino acuden a la primaria Álvaro Obregón.

El remozamiento consisten en el resane de paredes, pasillos, pintura, pisos, fachada, rejas de la entrada y sanitarios en la primaria, en la calle 31 entre 84 y 86 en el centro de la ciudad.

Ayer viernes, varios trabajadores dijeron que estas labores deben estar listas a más tardar a mediados de octubre próximo, que la obra está adelantada y por eso esperan entregar a tiempo el edificio, para que los alumnos celebren en la propia escuela el aniversario de la fundación del colegio.

La Mártires de Chicago es considerada de las primeras escuelas del puerto.

Fue fundada el 25 de octubre de 1925 por la Unión de Trabajadores Henequeneros, una de las principales agrupaciones obreras de la época del “oro verde” que se exportaba por barco a Estados Unidos y Europa.

Cada 25 de octubre, la escuela, que hoy dirige la maestra Thelma Clemencia León Castillo, celebra con un desfile el aniversario de su fundación.— Gabino Tzec Valle

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