PROGRESO.— Poco más de 1,000 feligreses asistieron a la misa del Día de los Fieles Difuntos que los párrocos de Progreso y Chelem, Óscar Cetina Vega y Juan Carlos Pat Itzá, respectivamente, celebraron ayer a las 7 de la mañana a las puertas del cementerio municipal, en la calle 112 entre 31 y 33 de la colonia Vicente Guerrero, en el poniente de esta ciudad.
El diácono permanente José Melquiades Chan Díaz igual ofició la ceremonia.
La misa se celebra desde hace unos 25 años a las puertas del camposanto, aunque en 2020 y 2021 no se hizo ahí debido a la pandemia.
Tras la celebración, la multitud entró al cementerio para visitar la tumbas de sus seres queridos y dejarles flores y veladoras.
En su mensaje tras la misa, el padre Cetina Vega dijo que la calle representa los límites de las parroquias, en el Poniente está la de los difuntos y en el Oriente, la parroquia La Purísima Concepción.
“Hoy celebramos a todos, a los que se atrasaron y adelantaron. El padre Juan Pat, en su homilía, nos invitó a que seamos hombres y mujeres de esperanza”, indicó el párroco de Progreso.
“Eso significa que no recordemos a los difuntos como si fuéramos paganos. Para los que creemos en Cristo, la muerte no tiene la última palabra, ni la tendrá nunca; si acaso, la penúltima, porque la última palabra es Cristo, resurrección vida”, dijo.
“En la celebración de ayer (martes 1 noviembre, Día de Todos los Santos) se celebró a hombres y mujeres de esperanza y amor y (que) están en el cielo”, indicó.
“Hoy (por ayer) celebramos a los que no están en el cielo y algunos ni van a llegar; hoy se celebran a los que están en el purgatorio, (aquellos) que bautizados no les dio ni para pasar de panzazo al cielo, por eso la iglesia ora y se sacrifica para que, por los méritos de la iglesia madre y maestra, se purifiquen ellos”, abundó.
“En Yucatán no celebramos a los muertos, sino al Hanal Pixán, comida de ánimas, de espíritus, no es Hanal Kimen, de muertos. Celebramos lo que queda vivo mientras llega la resurrección”, contrastó el sacerdote.
“Tengamos la esperanza, porque la muerte nunca tendrá la victoria”, afirmó.
El padre Pat Itzá señaló que como dicen las Sagradas Escrituras quien ama a su hermano se esfuerza por cumplir los mandamientos, pero aquel que lo odia está haciendo una acción homicida, y como indican las mismas escrituras ningún homicida heredará el reino de Dios.
“Recuerden que cada uno será juzgado en sus obras y su amor. Los justos irán a la gloria y los malvados más hacia abajo.
“Hoy que celebramos a los difuntos no solo se celebra lo que nos han dado, sino que hay que pensar qué estamos haciendo aquí y ahora. Hoy que pedimos por los difuntos, hay que pensar en el aquí y ahora cada uno de nosotros. Si el martes festejamos el día de la santidad, qué estamos haciendo para ganar el reino de Dios”, indicó.
“Hay que pensar en nuestros hermanos y lo pobre que somos nosotros y los que están necesitados de amor y ser escuchados, y analizar cómo estamos con nuestra familia y con los más insignificantes”, dijo.— G.T.V.
