El amor por la Madre de Dios se desborda por las calles de Progreso e Izamal, con las celebraciones a la Virgen de la Medalla Milagrosa y a la Inmaculada Concepción, luego de dos años sin festejos debido a la pandemia.
En Progreso, los habitantes de la comisaría de Chelem celebraron en grande a su patrona, la Virgen de la Medalla Milagrosa, que llegó a ese puerto hace 116 años en un buque mercante procedente de Europa.
Los festejos de este domingo comenzaron desde las cuatro de la madrugada con las tradicionales Mañanitas con mariachis y continuaron a las 11 horas con misa que ofició el obispo auxiliar monseñor Pedro Mena Díaz, acompañado del padre Juan Carlos Pat Itzá, administrador parroquial de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y San Telmo.
A la concurrida misa, a la que asistieron poco más de 1,000 feligreses de Chelem, así como de Chuburná, Flamboyanes, las colonias Vicente Guerrero y Nueva Yucalpetén de está ciudad, también estuvieron las imágenes de San Telmo, Divino Niño, Purísima Concepción y Esperanza.
El obispo, en su homilía exhortó a los feligreses a no ver en los excesos y desechar a Satanás que es el que divide, así que hay que estar más unidos como familia y comunidad.
La celebración de la fiesta anual de la Virgen de la Medalla Milagrosa se realizó luego de dos años que se suspendió por la pandemia y en este año se organizó el novenario y entrada de gremios.
El sábado por la tarde fue la entrada del Gremio de Marítimos que cumplió 98 años de celebrar a la Medalla Milagrosa, es el gremio más antiguo y el que inició los festejos a la patrona de Chelem. El sábado por la noche, luego de la misa de las 20:30 horas, hubo quema de fuegos pirotécnicos.
La fiesta dominical también incluyo el tradicional paseo en lanchas con la patrona de Chelem y demás imágenes religiosas que asistieron a la misa.
La procesión y paseo por la ría de Chelem lo encabezó el padre Juan Pat.
En Izamal, ayer se llevó a cabo en la parroquia de San Antonio de Padua la bajada de la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción para que inicie la tradicional fiesta a la Reina y Patrona de Yucatán.
Tras la bajada de la imagen de su camarín, salió al atrio para realizar una procesión, para congratulación de los fieles que se dieron cita desde temprana hora en la parroquia.— GABINO TZEC VALLE / Megamedia
