TIZIMÍN.— Contrario al primer día, el festival de los motores motivó ayer una gran afluencia de visitantes a la ciudad y contó con una nutrida participación de la gente en las diferentes actividades que se desarrollaron tanto en el recinto ferial como en pista de carreras.
Desde muy temprano, las calles de la ciudad, plaza principal, mercado y hasta el zoológico registraron gran movimiento de turismo nacional que desde un día antes llegó y se alojó en los diferentes hoteles y posadas de Tizimín.
A diferencia del sábado ayer hubo seguridad privada en los accesos del recinto ferial, se estuvieron realizando dos revisiones vehiculares: en el primero se inspeccionó a los que iban en el interior de los vehículos y se les pedía no ingresar bebidas alcohólicas, mientras que en el segundo puesto de control revisaron incluso bultos y mochilas indicando que estaban controlando que no ingresen drogas al sitio.
Apenas eran las 10 de la mañana y ya se registraba gran asistencia de los aficionados de los motores quienes pedían a los dueños de los vehículos encender sus máquinas y dejarse tomar fotos en el interior de los autos.
También hubo competencia de fisicoculturismo, exhibición de artes marciales, de escaramuzas, pero lo que atrajo a varios curiosos fueron las demostraciones de drift, un deporte con un vehículo que llegó desde Cancún, Quintana Roo.
En la aviación conocida como los “Cupules” donde se habilitó la pista de carreras fue el lugar más concurrido del día, cientos de personas se concentraron para disfrutar de los arrancones de octavo de milla de diferentes modelos de vehículos.
La gente vivió de cerca la adrenalina de la competencias, hubo incluso apuestas de los aficionados.
Pese al intenso sol, la gente permaneció más de dos horas frente a las vallas que se instalaron en las orillas de la pista.
No falto el visitante que intento instalar una casa de campaña cerca de donde se desarrollaban los arrancones pero fue retirado por personal de Protección Civil y policías. Como se resistían a alejarse, intervinieron los organizadores hasta que se mantuvieron a distancia.
Los que aprovecharon la presencia de la gente fueron las tiendas de abarrotes y ambulantes quienes vendieron sus bebidas refrescantes ante el intenso sol.
Hasta ayer no se había registrado ningún accidente en torno al Carnival Motor Show más que el reporte de una persona a quien se le bajó la presión la noche del sábado y fue auxiliada por cuerpos de seguridad.— WENDY UCÁN CHAN
