PISTÉ.— A tres días de que ejidatarios, artesanos y guías de turistas bloquearan la carretera federal libre para pedir la destitución del director de la zona arqueológica de Chichén Itzá, Marco Antonio Santos Ramírez, y tres de sus “secuaces”, no se ven indicios de solución; por el contrario, la protesta ocasiona una cuantiosa afectación económica y da mala imagen a la séptima maravilla del mundo moderno.
El lunes pasado, desde las 8 de la mañana, decenas de ejidatarios cerraron la carretera federal libre que conduce a Mérida, con la instalación de dos retenes, uno en la población de Xcalacoop y el segundo, en la entrada del Cobay de Pisté, en demanda de la destitución de Santos Ramírez, Octavio Juárez Rodríguez, Arturo Gutiérrez y Filiberto Bello.
Los manifestantes se reunieron con representantes del gobierno federal para tratar de resolver la inconformidad, pero al final no se llegó a un acuerdo.
Los inconformes sostienen que no negociarán si no se destituye al director de la zona arqueológica.
Ayer se cumplieron tres días del bloqueo del acceso a Chichén Itzá, lo que afecta a los turistas y a los conductores que transportan diversos tipos de productos.
Por su parte, decenas de comisarios ejidales se reunieron en el municipio de Motul, en donde abordaron el conflicto de Chichén Itzá, de tal modo que los núcleos ejidales respaldarían a los de Pisté y Xcalacoop.
Incluso podrían intensificar las acciones para ejercer más presión a las autoridades federales.
Mientras continúa el cierre de la carretera, conductores optan por utilizar la vía estatal que conduce a Izamal. Incluso, en el entronque de la carretera federal libre entre Kantunil e Izamal hay un retén de la Policía estatal, cuyos agentes desvían hacia el primer poblado a los guiadores que vienen de Mérida o recomiendan circular en la vía de cuota.
En el caso de los que van de Pisté a Mérida siguen la misma ruta, aunque eso signifique tardarse un poco más debido a que hay unos 35 kilómetros de diferencia porque tienen que salir de nuevo en la carretera federal.
En cuanto al turismo, hay algunos autobuses que llegan a Valladolid y llevan a los visitantes a otros sitios, como la zona arqueológica de Ek Balam y algunos cenotes.
Incluso, en el caso de Grupo Xcaret, lleva a sus turistas a algunos paradores turísticos de la región donde tiene convenios.
Sobre el conflicto en Chichén Itzá, Noé Rodríguez Cervera, presidente de la Asociación de Hoteles y Hostales de Valladolid, manifestó que la afectación económica es enorme y da mala imagen a la zona.
Al gobierno que le corresponda debe resolver el asunto lo más pronto posible, pues el flujo de camiones turísticos disminuyó en un 80% porque los visitantes que llegan son enviados a otros lugares, agregó.
El líder hotelero dijo que, de acuerdo con datos que obtuvo, en Ek Balam los ejidatarios cobran $100 de estacionamiento a los visitantes, lo que considera que es “aprovecharse de las circunstancias”.— Juan Antonio Osorio Osorno
