PROGRESO.– En estas vacaciones de invierno, período de mucha afluencia de paseantes durante diciembre y la primera semana del año, deja al descubierto que algunos de los espacios concesionados en la playa del malecón donde se instalan palapas, sombrillas, camastros, mesas, sillas y módulos de masajes, están dados en renta por sus concesionarios originales quienes sin trabajarlas obtienen buenos ingresos.

Como se publicó en su oportunidad, en la playa del malecón hay 49 concesiones de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) a favor de particulares, en el tramo que va de la calle 60 —donde se ubica la “Casa del Pastel”— a la 80, donde está el andador de madera que une los dos malecones, las concesiones las otorga la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Pero, según salió a relucir en estas vacaciones de invierno, cuando hubo una elevada afluencia vacacional, hay varias concesiones de la playa del malecón que no son administradas ni operadas por sus concesionarios, sino que las dieron en renta a otras personas que prestan el servicio de sombrillas, palapas y camastros, por los cuales cobran de entre $30,000 y $50,000 mensuales dependiendo del espacio de la concesión.

Entre los mismos concesionarios y prestadores de servicios se ha filtrado la renta de la concesiones y los predios que se cobra por el alquiler de la concesión, que dicen, sacan (el costo) lo que pagan porque el malecón se ha posicionado entre las preferencias del turismo nacional y extranjero y todos los días hay afluencia de paseantes.

Desconocen su legalidad

Los informantes indican que se ignora si esa práctica de rentar las concesiones es correcta, pero lo cierto es que se hace desde hace varios meses, es un negocio redondo para los concesionarios que obtienen buenos ingresos por la renta de los espacios que les tienen concesionado.

Otros prestadores de servicios indicaron que hay presiones de parte de inspectores municipales que sancionan con cierre del negocio, (área de playa concesionada) por tres días si alguno de los trabajadores (meseros) no porta el uniforme, pantalón, playera y gorra, los cuales los vende el Ayuntamiento, por un precio de alrededor de $450.

La afluencia de paseantes continúa en el puerto, los prestadores de servicios comentan que en lo que resta de la semana seguirá llegando el turismo nacional, así que esperan un buen fin de semana.