VALLADOLID.— Derivado de la agresión física que sufrió una menor de edad la semana pasada de manos de dos adolescentes, quienes le ocasionaron heridas cortantes en la barbilla, es motivo de reflexión de un director escolar.
La semana pasada se informó que dos jóvenes adolescentes intentaron asesinar a una menor de 13 años de edad en la calle 32 de la colonia “Fernando Novelo”, cuando ésta acudió a la esquina de su casa a realizar unas compras en la tienda de la esquina.
Las fuentes indicaron entonces que la menor lesionada y los dos adolescentes agresores son estudiantes del segundo grado de la escuela secundaria general Antonio Mediz Bolio, pero el profesor Ricardo Sabido Balam, director del plantel, en un escrito entregado al Diario, pidió corregir el dato, y precisó que los tres menores son estudiantes de la secundaria general Ricardo López Méndez, que funciona en el mismo edificio, pero en el turno vespertino.
El profesor Sabido en su escrito dice que lo ocurrido es motivo de reflexión sobre las circunstancias que está viviendo la juventud en la postpandemia, con los efectos de la necesidad de ocupar mucho las redes sociales y el uso de dispositivos electrónicos, “las características de la generación del siglo XXI”.
En este sentido alerta sobre la necesidad de involucrarse más con los hijos, estar más cerca de ellos, detectar si hay alguna amenaza.
“Hay relaciones que sí son de auténtica amistad y otras que no lo son, noviazgos que van acompañados de violencia”, concluye el escrito.
Se averiguó que en el hecho ocurrido la semana pasada, uno de los dos jóvenes involucrados en la agresión al parecer sí tenía intención de asesinar a la menor, debido a los celos que sintió al verse rechazado por ella, pero por fortuna ninguno de los tres tajos que le lanzó logró lesionarla de gravedad como lo pretendía.
De acuerdo con la información obtenida, la Policía Estatal de Investigación continúa realizando las pesquisas correspondientes, pues a pesar que se tiene identificado al agresor, debido a que cuenta con 13 años de edad no se ha podido ejercer acción penal en su contra.
Según datos obtenidos, este caso no ha sido el único, ya que se tiene conocimiento de otros casos de violencia juvenil que no han trascendido, en donde los mismos adolescentes que son enamorados de sus compañeras de salón, cuando los “cortan” incurren en amenazas de muerte, incluso las violentan físicamente al jalonearlas, lo cual ya constituye agresión.
Se ha detectado que los agresores involucran a sus padres con el argumento que ellos tomen represalias por el “cortón”, ante lo cual hay voces que sugieren a los padres de familia estén más pendiente de sus hijas e hijos.— Juan Osorio Osorno
