Sitilpech es una comisaría de Izamal que se ha transformado de un pueblo de paz y tranquilidad a una zona de conflicto, tensión y amenazas entre dos grupos de sus habitantes y la única autoridad en el lugar, el comisario municipal José Candelario Pech Ku, se encuentra en medio de los dos frentes tratando de mediar solo, sin apoyo alguno, pues ni siquiera tiene policía.

“Como autoridad de la comunidad pido al gobierno federal y (al) estatal (su intervención) garantizar la paz y tranquilidad (de Sitilpech…), respetando siempre los derechos (de todos…) y garantizando la libertad de manifestación”, declaró el comisario.

¿Cuál es el conflicto en Sitilpech?

Como se ha informado en el Diario, hace más de un año que un grupo de ambientalistas encabeza una lucha contra la granja de cerdos “Kancabchén II”, en la que laboraban 40 personas de Sitilpech, y lograron la suspensión de labores alegando que es una fuente de contaminación.

Sin embargo, la última resolución de un juzgado federal fue a favor de que reabran las instalaciones porcícolas, luego de nueve meses cerradas por el proceso legal.

A principios del mes de febrero volvió a trabajar la granja, pero el viernes 10 pasado el grupo denominado “La esperanza de Sitilpech” de la asociación civil Kanan, bloqueó el camino a la granja porcícola, impidió el paso a un camión con cientos de cerdos de engorda y montó un campamento sin permitir el paso.

En la madrugada del sábado 18 de febrero pasado agentes de la Policía Estatal abrieron paso a un camión cargado con alimento para cerdos, empujando a los manifestantes con sus escudos. Entonces se reunieron más inconformes y a partir de ese día bloquearon también la carretera procedente de Tunkás.

“Lo que quiero y busco es que regrese la paz y tranquilidad que le caracterizaba a este pueblo”, aseguró el comisario de Sitilpech.

Polémica por granja porcícola en Sitilpech obtiene atención nacional

“El conflicto ya trascendió a nivel nacional, estamos en las noticias nacionales (como conflictivos), cuando la gente de aquí es valiosa, es tranquila, pero (la situación) ya afecta a todos y lo que menos queremos son hechos que vengan a agravar la situación”, puntualizó.

Según dijo, como el grupo ambientalista bloqueó la carretera a Tunkás como medida de presión a las autoridades para que cierren la granja, teme que en cualquier momento la Policía se presente a desalojarlos.

Esa posibilidad, agregó, “mantiene en zozobra al pueblo, sobre todo porque temen que los desalojen en forma violenta y salgan lastimados, y eso es algo que nadie quiere, pero también está el punto de que es ilegal (el bloqueo)”.

Tras la breve entrevista, Pech Ku envió un escrito que dice, entre otras cosas, lo siguiente:

“Luego de los hechos que se registraron el pasado viernes 17 del presente mes, cuando un grupo de ciudadanos de Sitilpech, entre niños, mujeres y hombres, fueron violentados o atentados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, manifiesto mi rechazo a la forma fueron objeto de trato vulnerando sus derechos individuales.

Petición del comisario José Candelario Pech Ku

“Hoy, como autoridad de la comisaría, pido al gobierno federal y (al) estatal (su intervención para) garantizar la paz y tranquilidad de la comunidad, donde se pueda tomar en cuenta la petición de los pobladores y (de) grupos de derechos ambientalistas, respetando siempre los derechos en el marco institucional, garantizando la libertad de manifestación.

“En lo que (a mí) respecta, creo firmemente en que los habitantes de Sitilpech son gente trabajadora y humilde que tienen derecho a vivir en un ambiente de paz y armonía, pero sobre todo a ser escuchados, (por eso) exijo que no se siga vulnerando la paz y tranquilidad de la población, manifestando que los que han decidido participar en las protestas lo han hecho de manera consciente.

“A los habitantes de Sitilpech considero pertinente hacer de su conocimiento que mi respaldo será para el bien del pueblo, que cuentan conmigo para buscar el camino que fortalezca un bien común y social para su comunidad, para la paz, y que todos sean escuchados.

Colaboración con la sociedad civil y ambientalistas

“Menciono de igual forma que los integrantes del grupo ‘La esperanza de Sitilpech’ siempre han tenido mi respaldo como autoridad, realizando alguna kermés en el parque, ocupando espacios públicos como la cancha y el palacio para sus reuniones, en ocasiones cuando se ha podido con mobiliario, sin negarles la libre expresión y manifestación, como marca la ley”.

En el último párrafo de su escrito, el comisario asegura que “en ningún momento” los integrantes del comisariado han “recibido amenaza y presión alguna para no participar en apoyo al grupo ‘La Esperanza de Sitilpech’” y niega que su vivienda “fue apedreada, como circuló en rumores y medios digitales”.

Además reiteró su “compromiso y apoyo para el pueblo, donde comparto el derecho de la lucha por el bien de la comunidad”.—DAVID DOMÍNGUEZ MASSA

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