TIZIMÍN.— En el marco del Día Internacional de la Mujer, un grupo encabezado por Nelva Puc Sulub, delegada de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), marchó de la colonia San José Nabalam hasta el parque Benito Juárez en el centro de la ciudad para exigir respeto y lanzar una advertencia de unidad para la aplicación de justicia en casos de feminicidios, abuso sexual, entre otros.

Frente a la sede de la FGE, Nelva Puc compartió el martirio que durante 7 años vivió para poder interponer una denuncia por el asesinato de su hija en el estado de Quintana Roo, hecho que las autoridades intentaron manejar como accidente automovilístico para proteger a quien califica como un criminal.

No hay nada que festejar, estamos en pañales para que nos respeten, pero si nos mantenemos unidas podemos lograr que se nos haga justicia, un ejemplo de ello, es mi lucha, el asesino de mi hija Genny ha sido detenido, pero tuve que luchar durante 7 años para que se logre el primer paso”, dijo.

No voy a guardar la identidad de ese maldito, y si me van a demandar por ello, que lo hagan, se llama Miguel Adrián Martín Pacheco, está en proceso y no voy a descansar hasta que le dicten sentencia, pues además en complicidad con su cuñado y su hermana violó a mi nieta y si los otros también están involucrados, no voy a descansar hasta verlos detrás de las rejas”, replicó.

Resaltó que después de la muerte de un familiar, sobre todo en esas circunstancias, es quitarle un pedazo de vida que hará falta de día y de noche, y los daños irreversibles que sufrió su nieta, la lleva a mantenerse firme en esta lucha.

”No queremos regalos”

No queremos chocolates, tarjetas ni otros regalos, lo que queremos es que nos respeten. Por eso señor presidente de la República, le exigimos que se revisen los expedientes y se le brinde la atención a las mujeres que necesitan justicia”, dijo mientras lamentaba que les hayan negado por la comuna la anuencia para que culminen y envíen un mensaje en el parque de La Madre.

La marcha inició en el parque del fraccionamiento San José Nabalam, donde decenas de mujeres con pancartas en las manos con mensajes en los que exigen sus derechos, de justicia, sobre todo en los casos como el que le ha tocado vivir a quien encabezó este movimiento.

Durante su estancia frente a las oficinas de la FGE, hubo otras mujeres que dieron a conocer algún caso que les ha tocado vivir, como Hilario Canché Tec que en ese momento salía de ese lugar donde dijo que los empleados se niegan a recibirle una denuncia por el robo de su moto, a pesar de que el presunto responsable se encuentra detenido en esas instalaciones.

El derrotero estuvo escoltado por elementos de la policía municipal, quienes se aseguraron de que las mujeres lleguen bien hasta el punto donde planearon concluir su caminata.— ISAURO CHI DIAZ

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