PROGRESO.— La próxima semana la flota pesquera se comenzará a alistar para el primer viaje de la temporada de pesca de mero, que se inicia el 1 de abril.
Los dueños y patrones de los barcos de la flota mayor de Yucalpetén equipan los navíos para dejarlos listos para la inspección por el Certificado de Seguridad Marítima, el cual exige la Capitanía de Puerto de Yucalpetén para expedir el despacho de pesca.
Martín Loría Caamal, patrón de barco, dijo que en febrero y marzo los patrones y armadores tramitan el Certificado de Seguridad Marítima, que debe coincidir con la matrícula de la embarcación pesquera y es un requisito para que los barcos puedan ser despachados.
Si no se tiene ese certificado, agregó, los armadores no sueltan un peso para pagar anticipos a los pescadores ni para avituallar las embarcaciones.
Eso porque se podría demorar la expedición del documento y se corre los riesgos de perder los anticipos, tener que reforzar el hielo y dar más dinero a los pescadores, indicó.
Antes que ingenieros navales de la Capitanía Regional de Puertos inspeccionen un barco, detalló, se debe limpiarlo y cada litera debe tener chaleco salvavidas; por lo general un navío lleva 17 tripulantes, así que debe haber 17 literas y 17 chalecos.
Los barcos deben contar con los equipos de pesca y navegación, radios de banda lateral y ancha, navegador, vídeo sonda, botón de alarma de pánico, claxon, tacómetro y paro de emergencia.
El cuarto de máquinas debe estar limpio y tener suficiente capacidad de diésel y agua, entre otros equipos que se piden para que la Capitanía Regional expida el Certificado de Seguridad Marítima, documento que cuesta unos $2,000, pero reunir todos los equipos requeridos cuesta unos $50,000.
Todos los barcos de la flota mayor (600) tienen la obligación de tramitar el Certificado de Seguridad Marítima para que sean despachados; si no lo tienen no pueden salir a pescar, insistió.
Debido a que la veda del mero termina el 31 de marzo, armadores y patrones corren a contrarreloj para obtener el certificado, avituallar y zarpar a la pesca.
Loría Caamal dijo que en el primer viaje de pesca gastan unos $200,000; el mayor gasto es por diésel, $75,000.
Afirmó que la veda es buena y sí da resultados, el pastel (mero) es del mismo tamaño, pero hay más invitados y les toca poco, pues hace 25 años había 200 barcos y ahora 600 navíos y unas 10,000 lanchas ribereñas con y sin permisos.— Gabino Tzec Valle
