VALLADOLID.— Otro hospital del oriente del Estado está en medio de la polémica: en esta ocasión es el Hospital General de esta ciudad, por un presunto caso de desvío de recursos por un monto de $6 millones.

La irregularidad, se averiguó, es investigada por auditores de la Secretaría de Salud del gobierno federal.

También se habla de una serie de irregularidades como la venta de equipos, desvío en los cobros de servicios, desaparición de medicamentos, entre otras cosas.

En las irregularidades se vincula a la directora, Lorena Barrada; a su esposo, Francisco Aguilar Arzápalo, y a varios empleados, entre ellos al administrador Mauricio Álvarez Escobar, quien ya habría sido separado de su cargo.

A la doctora Barrada se le trató de entrevistar ayer para que diera su postura sobre las anomalías, pero solo mandó a una emisaria a remitir al reportero a Comunicación Social de la Secretaría de Salud estatal.

Respecto a equipo médico “desaparecido” hay versiones que indican que los mismos empleados lo vendieron a hospitales de Durango y otros nosocomios del Norte, de lo cual tendría conocimiento Lorena Barrada.

Esta es la segunda institución que se ve envuelta en una polémica, pues en febrero, en Tizimín, el hospital San Carlos, estuvo en el ojo del huracán luego que un pediatra y un enfermero fueron detenidos por la Policía Municipal porque se presentaron a trabajar bajo los influjos del alcohol; iban a hacer una cesárea y el mismo personal administrativo del nosocomio público llamó a los agentes municipales.

Un hospital está bajo la lupa

 Una auditoría realizada por la Secretaría de Salud del gobierno federal habría sacado a la luz un presunto desvío de $6 millones y una serie de irregularidades como la venta de equipos, desvío en los cobros de servicios, desaparición de medicamentos.

Ayer martes por la mañana se intentó entrevistar a la directora Lorena Barrada, y aunque en primera instancia un agente de seguridad subió a la segunda planta para saber si respondería y comentó que sí estaba, en menos de cinco minutos bajó una secretaría y dijo que su jefa no se encontraba y que cualquier caso relacionado con el hospital se solicita al departamento de Comunicación Social de la Secretaría de Salud del gobierno estatal.

Desde hace varios meses que han ido en aumento los comentarios entre personal del mismo hospital de una red de corrupción entre personas afines a la directora, pero nadie lo externaba de manera pública por miedo a represalias.

Por su lado, la directora tiene por consigna no proporcionar información de ningún tipo a los medios de comunicación.

Se sabe que hace varios meses el hospital recibió un donativo de agrupaciones y fundaciones de los Estados Unidos consistente en equipos médicos, pero todo esto no se sabe dónde quedó.

Hay versiones que los mismos empleados lo vendieron a hospitales de Durango y otros nosocomios del Norte, y de lo cual se documentó en su momento que estaba enterada la directora.

Irregularidades en contrataciones del personal

Hace tres años se creó el Hospital Temporal en el mismo terreno del edificio central, en donde se atendió a enfermos del Covid-19, en donde contrataron a Francisco Aguilar Arzápalo, esposo de la directora, en el mismo horario que tiene otro contrato en el mismo nosocomio, de modo que los empleados preguntaban cómo lograba cumplir con sus dos funciones al mismo tiempo, aunque nadie hizo nada para presentar alguna denuncia formal.

De acuerdo con información publicada en páginas locales, al llegar los auditores de la Secretaría de Salud del gobierno federal se detectó un presunto desvío de $6 millones, además que se desconoce el paradero de monitores que se usarían en cardiología y otros equipos.

La revisión incluyó los recibos foliados que se entregan a los pacientes por los servicios que reciben, pero por instrucciones del director administrativo Mauricio Álvarez Escobar no les ponían fechas para poder manipularlo según sus intereses.

Se filtró información en el sentido de que Mauricio Álvarez Escobar, además de estar separado ya de su cargo ya habría devuelto 3 de los 6 millones de pesos faltantes, por lo que ahora se investiga la participación de otros empleados, como la misma directora y su esposo, el auxiliar del administrador, el jefe de compras, cuando menos dos choferes, incluso el encargado de Imagenología.

Malas condiciones en espacios

Se detectó que el Banco de Sangre se encuentra en malas condiciones con paquetes sanguíneos faltantes, lo cual se ha reportado, pero no se ha hecho nada al respecto, además se detectó que el equipo de Rayos X está en malas condiciones, la sala de displasia no cuenta con aire acondicionado debido a que no hay recursos para cambiarlo o repararlo, en la bodega de la farmacia han desaparecido medicamentos, de lo cual se queja mucho la gente que no les otorgan los que necesitan porque según les argumentan no hay en existencia.

Es un secreto a voces en el hospital que la directora es “protegida” del secretario de Salud, Mauricio Sauri Vivas, debido a que ambos son de la misma generación en la carrera de médico, por tal motivo, según comentan entre los empleados, por eso no se toma ninguna medida.

Se guarda total hermetismo en torno al caso, pero se filtró información en el sentido que se habría interpuesto una denuncia ante la Fiscalía General de la República, pero solo han sido comentarios, no hay nada oficial, justamente porque la directora del hospital no proporciona la información correspondiente.