TIZIMÍN.— La zona arqueológica de Kulubá está muy lejos de abrirse al turismo: el sitio continúa cerrado a la fecha y sin intervención de los gobiernos municipal y estatal.

Después del último rescate en el Palacio de los Pilares, que concluyó en abril de 2021, no se ha vuelto a intervenir el sitio más que para la limpieza de maleza.

Incluso había planes del ayuntamiento de colaborar en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para su apertura al público y conectar con otras comunidades para hacer una ruta turística que lleve a otros atractivos que ya son reconocidos sobre todo por sus cenotes.

Según las autoridades municipales, a la fecha no se ha hecho nada por la zona arqueológica porque está en manos del INAH.

Falta de recursos federales

Atribuyen que la falta de recursos del gobierno federal tienen frena el rescate y la apertura del mismo pues mientas ellos no permitan el acceso al turismo nada pueden hacer.

Cómo se ha manejado desde hace varios años, los turistas llegan por su cuenta e ingresan previo permiso del vigilante para caminar por las ruinas solitarias.

De hecho no hay servicios al turismo, la gente solo entra a recorrer la zona arqueológica y en menos de una hora salen.

Incluso las autoridades municipales afirman que por eso se dejó de dar difusión al Centro Turístico pues desconocen las condiciones en las que se encuentran sobre todo para ingresar pues el camino estaba hace unos meses intransitable.

Kulubá se ubica a 36 kilómetros de Tizimín, hay una desviación antes de llegar a la comisaría de Tixcancal.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.