COLONIA YUCATÁN, comisaría de Tizimín.— Momentos de nostalgia, alegría y emoción volvieron a vivir los colyuctecos así como los hijos y nietos de los fundadores de las fábricas de madera de la comunidad.
Después de 20, 30 o 50 años, se volvieron a ver las caras para darse un abrazo, recordar su infancia y platicar de lo que ha sido de sus vidas.
Este reencuentro se dio en el marco de la develación de las fotografías de cuatro importantes personajes: el ingeniero Alfredo Medina Vidiella, quien fuera el fundador de las madereras y de las comunidades de la Sierra, Colonia Yucatán y Zoh Laguna; también del ingeniero Donald Drury, ex gerente de producción de las madereras.
Así como el ingeniero Emilio Zamudio Sánchez, quien estuvo como responsable y supervisor de la explotación forestal, y el ingeniero Felipe Rodríguez Ramírez, quien fue jefe de las madereras.
Este evento tuvo como escenario el árbol genealógico de la colonia misma, que fue creada por Fernando Pérez Rejón, quien le dio vida a un árbol de cedro con las placas de familias que son parte de la historia en Colonia Yucatán.
Hubo invitados especiales que llegaron de otros estados del país, que lloraron de la emoción, cantaron y agradecieron la oportunidad de realizar actividades como la de ayer para volver a reencontrarse.
Emotivo encuentro de generaciones
Ricardo Medina Peón fue invitado a pasar al frente del árbol, para develar el cuadro de su padre, el ingeniero Alfredo Medina, y dijo que estaba muy emocionado de estar en un lugar que fundó su padre hace 60 años.
El hombre estuvo apoyado de sus hijos Ricardo y Alfredo Medina Chemor, quienes también colaboraron para develar el cuadro del ingeniero Drury.
Ricardo Medina tomó la palabra y dijo que estaba muy emocionado de ver a su padre develar la placa de su abuelo, “sé lo que sienten muchos de ustedes entre familiares y amigos que no se veían hace 30, 40 o 50 años, eso se siente, han puesto alma, vida y corazón para mantener la historia y legado de Colonia Yucatán”, expreso.
Marcela y Emilio Zamudio Maya, ambos hijos del ingeniero Zamudio, también fueron invitados a develar el cuadro de su padre y fue tanta la emoción que no pudieron contener las lágrimas al dar un mensaje de agradecimiento.
Gabriela Rodríguez Ochoa, hija del ingeniero Rodríguez, fue otra invitada especial a develar la imagen de su padre, agradeció las muestras de cariño y dijo que los lleva en el corazón a todos los de colonia donde crecieron y vivieron su infancia.
“Venimos a acompañarlos estamos agradecidos y nos muestran su cariño y tantos cariños compartidos en estas tierras”, dijo.
Luis Alfonso y María Antonieta Rodríguez Mireles, hijos de Luis Rodríguez Carreón, quien fuera uno de los ingenieros de las fabricas no dudaron en pasar al frente para expresar su alegría de estar nuevamente en su natal Colonia.
Estela Baeza Contreras, de 89 años de edad, tras su participación, cantó una canción dedicada al árbol lo que emocionó a los asistentes quienes recordaron aquellas clases de canto que en su momento tuvieron en su infancia.
Hubo una comida para los invitados, refrescos, pastel y se tomaron fotografías del recuerdo.
Se instalaron 80 nuevas placas de fundadores, hijos y nietos quienes entusiasmados las colocaron en el árbol genealógico.
Fernando Pérez quien fue el promotor del evento dijo que era inexplicable en sentimiento pues se logró el objetivo de reunir a gente que vivió hace muchos años en colonia y hoy se reencuentran.
