VALLADOLID.- Muchos trabajadores que llegaron de distintas partes del país para emplearse en obras del Tren Maya empezaron a dejar la ciudad, ya sea para regresar a sus lugares de origen o para trabajar en algún tramo del mismo proyecto en Quintana Roo.
Ese éxodo permite que la ciudad poco a poco recupere su tranquilidad habitual e incluso el tránsito de vehículos ya es menos conflictivo.
Como informamos, hace dos años, cuando se inició el proyecto del Tren Maya, cientos de trabajadores llegaron de diferentes partes del país para emplearse en alguna de las empresas subcontratadas por Ingenieros Civiles y Asociados (ICA), que tiene a su cargo el tramo 4, que empieza en Izamal y concluye en Cancún.
Conflictos viales en Valladolid por las obras del Tren Maya
También arribaron numerosos camiones de volteo para trabajar en el mismo sitio, pero éstos fueron expulsados de la ciudad debido a que congestionaban el tráfico y representaban un peligro para los transeúntes.
De hecho, uno de esos vehículos pesados atropelló y mató a una mujer en la calle 12, por el rumbo de la colonia San Francisco.
La empresa ICA rentó varios predios en la ciudad para convertirlos en campamentos para albergar a los trabajadores y para instalar oficinas y casas para los ingenieros que se encargaban de la obra.
Ante la alta demanda de casas para rentar, los costos se dispararon, al grado que los dueños pedían de $10,000 a $20,000 al mes, dependiendo del tamaño de la vivienda y los servicios que tuviera, y se los pagaban sin problema.
Trabajadores del Tren Maya comienzan a dejar Valladolid
Dos salas de fiestas en el barrio de San Juan, las más solicitadas para bodas y XV años, también se rentaron, pero al parecer las van a desocupar en julio próximo debido a que los trabajadores que las habitaban ya se fueron.
Los trabajadores se fueron poco a poco, algunos a Izamal y otros a algún punto de Quintana Roo. Ya no se observa a los grupos que llegaban en autobuses y se bajaban en la ex estación del tren, que les servía como punto de partida y llegada.
En la ciudad tampoco se observa tanto camión con logotipo de ICA, de modo que el tráfico está disminuyendo paulatinamente y se espera que en julio ya no estén por esta zona, por lo que la tranquilidad está retornando.
