VALLADOLID.— El tema de la apertura de nuevas gasolineras en la ciudad ha sido controversial debido a que vecinos donde se tiene planeado abrirlas se han quejado porque las consideran peligrosas, y, por otro lado, porque se dieron los permisos en la administración 2012-2015 y las autoridades municipales posteriores no reconocieron las anuencias o las bloquearon.
Las empresas gasolineras a las que las autoridades en turno les pusieron trabas recurrieron a los amparos, que ganaron en su momento, por lo que hace unos meses las toridades federales ordenaron al actual ayuntamiento otorgar los permisos correspondientes.
En uno de los casos la instrucción fue que se le otorgue la licencia comercial; en otro, que las autoridades municipales les autorice hacer construcciones.
Luego que el Ayuntamiento cumplió con entregar los permisos, la gasolinera que se ubica en la calle 39 con 52, en el barrio de Bacalar, empezó a operar, y en el caso de la que está en la calle 42 con 47 en el barrio de San Juan, inició la construcción de su edificio, que ya está casi terminado.
En ese entonces el alcalde Alfredo Fernández Arceo advirtió que al menos en su administración no otorgará el permiso ni la licencia comercial a ninguna gasolinera para que opere, pero en ese tiempo estaban en construcción dos estaciones de gasolina: una ubicada en la carretera federal libre llegando de la ciudad de Mérida, y la otra sobre la misma vía, pero justo en la salida hacia Cancún.
Las construcciones de esas dos gasolineras continuó sin problema, hasta que fueron terminadas pero la que está en la salida a Cancun, desde la semana pasada abrió al público y ya está ofreciendo servicio sin problema.
Esa gasolinera está dentro de la mancha urbana, y le hace la competencia a otra del mismo sector y que se ubic a un lado de la Universidad Modelo, es decir, una está a unos 150 metros de la otra.
Mientras tanto la que está en la entrada a esta ciudad viniendo de Mérida aún no entra en operación, así como también no concluye al 100% la que está sobre la calle 42 con 47 en el barrio de San Juan, de cual dijo el primer edil no le otorgará su anuencia para trabajar.
