Mientras en Progreso se realizaba la junta del sector pesquero con la Capitanía de Puerto de Yucalpetén para tratar los asuntos de los despachos de pescadores y barcos, en la carretera Celestún-Kinchil fue confiscado un cargamento de pulpo fresco.
A la mencionada reunión, realizada el martes pasado, asistió el representante de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (Sepasy).
Los informes que circularon en el sector pesquero de este puerto son que en un retén de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), instalado en la carretera Celestún-Kinchil, una camioneta con una nevera transportaba un cargamento de pulpo.
Los agentes procedieron a la inspección de rutina y encontraron unos 500 kilos del molusco, además de mero cuya cantidad no se especificó y otras especies de escama, que también fueron confiscadas debido a que los transportadores no tenían guías de pesca para confirmar su legal procedencia.
Según las fuentes pesqueras, el pulpo fue capturado en aguas campechanas, por la zona de Isla Arena, donde desde hace varios meses hay pesca furtiva.
El producto se vende a comerciantes del interior del país a precios baratos, con los que no pueden competir las congeladoras yucatecas que todavía tienen producto de la temporada pasada.
Las dos personas que transportaban las especies al parecer fueron detenidas y puestas a disposición de las autoridades debido a que llevaban producto en veda fresco y recién capturado. El pulpo quedó asegurado por la Conapesca.
Más furtivismo
En otro punto de la costa yucateca, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y de la Conapesca decomisaron redes en la Ría Lagartos.
Desde hace varios días se han recibido reportes sobre gente de Las Coloradas y El Cuyo que ha estado tirando redes en el estéreo, actividad que suelen realizar los pescadores en medio de las vedas de pulpo y langosta.
Sin embargo, las atarrayas y los anzuelos no están permitidos en esa zona debido al riesgo que representan para otro tipo de especies que habitan en el medio.
Una de las principales afectaciones y por las que constantemente se realizan inspecciones es por el daño que las redes representan para los flamencos rosas, pues en ocasiones sus extremidades se atoran en ellas.
Hay cierta consideración a los pescadores siempre y cuando lo hagan por consumo doméstico o por pesca deportiva.
Según los inspectores, en otras ocasiones han detectado a gente del puerto realizando la actividad alegando que es para consumo de su familia cuando llevan más producto de lo permitido; es decir, rebasando los 10 kilos.
En este caso no encontraron a ningún pescador responsable de las redes que decomisaron, de manera que los inspectores solo recogieron las artes de pesca.
Además, pidieron a los ribereños que eviten dejar redes, pues ponen en riesgo la vida de las especies.— GABINO TZEC VALLE / WENDY UCÁN CHAN
