PROGRESO.— Similar a la celebración del Día de la Marina del 1 de junio pasado, los festejos del 152 aniversario de la fundación de Progreso fueron privados y policías municipales vigilaron y colocaron vallas metálicas.

La sesión solemne de Cabildo se realizó a puerta cerrada a las 9 de la mañana en la sala Juárez del Palacio Municipal. Solo acudió un reducido número de invitados, regidores y directores municipales.

En la reunión se entregó la medalla Juan Miguel Castro y Martín a los familiares del Ciudadano Distinguido, el finado Wilberth Herrera.

Luego se impuso la banda de embajadora de los festejos a Jéssica Marrufo Domínguez. Todo esto en medio de la protesta de los vecinos de las calles 82, 84 y 86, que se reunieron en los bajos del Palacio Municipal.

Por primera vez en la historia de la fundación de la ciudad, la sesión solemne de Cabildo y la ceremonia ante la estatua del fundador Juan Miguel Castro y Martín se llevaron al cabo a puertas cerradas y blindadas con agentes que colocaron vallas metálicas en las esquinas de la calle 27 con 80, a 200 metros del malecón tradicional.

La playa del malecón, a la altura de la calle 19 con 79, así como en la 21 entre 78 y 80, amanecieron cerradas y con vallas metálicas que fueron colocadas a las 5 de la mañana. Unos 50 oficiales vigilaron el acceso de personas que no estén invitadas a la ceremonia e, incluso, al principio hubo restricción en la entrada de los reporteros.

Así como la sesión de Cabildo fue a puertas cerradas, la ceremonia ante el fundador del puerto, la develación de la placa del Récord Guinness y la entrega del certificado de “El muelle más largo del mundo” también fueron privadas.

Solo se contó con la presencia de los regidores, el alcalde Julián Zacarías Curi, directores municipales y algunos dirigentes. Asistieron menos de 100 personas.

El evento no estuvo abierto al público porque los vecinos que se oponen al viaducto elevado habían anunciado las protestas.

El cierre del malecón con vallas metálicas afectó a los prestadores de servicios.

Los policías impidieron el acceso a la gente.

A las 12 del día retiraron las vallas y los prestadores pudieron colocar mesas, sillas, camastros y sombrillas.

Todos ellos perdieron medio día por las medidas que el Ayuntamiento aplicó para evitar que las protestas llegaran hasta donde se realizó la ceremonia del 152 aniversario de la fundación del puerto.— G.T.V.

 

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