PROGRESO.— Las autoridades ministeriales investigan las extrañas circunstancias del fallecimiento ocurrido el pasado sábado 16 de Miguel Hernández Hernández, pescador de la comisaría de Chuburná Puerto, pues su lancha pulpera recaló en la playa con el cadáver del ribereño que tenía los hilos enredados en el cuello.
El infortunado pescador, tenía 54 años de edad. Fue velado ayer lunes en su casa familiar en esa comisaría, el sepelio se dispuso también para ayer mismo.
Debido a las extrañas circunstancias en que falleció el infortunado pulpero, y la forma en que encontraron el cuerpo en el interior de la lancha con hilos de pesca enredados en el cuello, se abrió una carpeta de investigación por presunto homicidio, motivo por el cual el cuerpo fue levantado por personal del Semefo y trasladado a Mérida para la necropsia y determinar las causas de la muerte, que no han sido revelada a sus familiares.
De acuerdo con los ribereños y reportes policíacos, Hernández Hernández salió a pescar a temprana hora desde el puerto de abrigo; supuestamente frente las costas de Chuburná, y fue alrededor de las 14 horas del sábado que vecinos y pescadores vieron la lancha a la deriva que se dirigía a la costa, hasta que recaló en la playa.
Los reportes señalan que la embarcación arribó a la altura conocida como campamento, cerca del cementerio, a unos 500 metros al poniente del muelle. A bordo se encontraba el cuerpo del ribereño y en el cuello tenía enredados hilos que se emplean para la pesca del molusco.
El cuerpo fue colocado en la playa y se dio aviso a las autoridades policíacas.
Paramédicos que acudieron al lugar certificaron que el hombre de mar no contaba con signos vitales, así que el lugar fue acordonado y los agentes ministeriales iniciaron las investigaciones para determinar las causas de la muerte del pulpero, cuyo sepelio se realizó ayer en la tarde.
