Luego de que se diera a conocer el pasado miércoles 25 de octubre en las páginas del Diario que se cae a pedazos una parte del convento de Izamal, edificio emblemático de Yucatán, surge la duda sobre qué dice al respecto el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Se ha documentado tanto el daño a la estructura del convento de San Antonio de Padua en Izamal, como diversas opiniones sobre el problema que afronta la parte superior e interior de los portales en el lado oriente del Santuario de Nuestra Señora de Izamal.

Y es que este convento que posee el segundo atrio más grande del mundo después del de la Plaza de San Pedro en el Vaticano, no ha contado con mantenimiento por parte de las autoridades correspondientes.

Ante este problema, los pobladores han hecho un llamado al INAH, cuya titular de la delegación en Yucatán es Anna Goycoolea Artís, ya que conocen la importancia del convento de Izamal como patrimonio histórico.
Se cae a pedazos convento de Izamal: ¿y el INAH?
La urgencia es para su conservación y evitar peligros para los visitantes y fieles que acuden de manera asidua; no obstante, el INAH no ha anunciado acciones al respecto.

Así, se pudo observar que uno de los rollizos de madera se vino abajo a temprana hora y para fortuna no había nadie circulando por el lugar, por lo que hasta ahora nadie ha resultado lastimado.

Sin embargo, cada pedazo que cae equivale a un grito de auxilio de este monumento arquitectónico, que afecta la imagen de Izamal, deteriora más la estructura y es un riesgo latente para las personas.
Se caerán más trozos de este patrimonio histórico
Además, otros dos rollizos se encuentran a punto de desprenderse, el problema es que el área afectada, es parte del acceso para turistas y paseantes que ingresan hasta el museo y camarín de Nuestra Señora de Izamal, la Virgen de la Inmaculada Concepción.
Entre los vecinos de la ciudad que observan el problema comentan que en la parte de atrás se perforó un espacio de la calle 28, a espaldas del convento, para buscar un cenote, pero no hallaron nada.

Por eso, dicen que el dinero que se invirtió en esa infructuosa tarea, mejor se debió emplear para darle mantenimiento a la parte dañada del convento de San Antonio de Padua.
Para entender mejor: En riesgo parte del convento de Izamal; de nuevo se cae el atrio
Cabe mencionar que los paseantes al llegar al atrio, que es el área más deteriorada, observan los daños de las paredes y techos, algunos sin dar crédito del abandono en el que permanece este edificio histórico.
