En el municipio de Kopomá, ubicado a 53.6 kilómetros al suroeste de Mérida, existe un atractivo que no muchos conocen: una galería de imágenes de santos católicos, poco más de 20, que ocupan los salones del atrio de la céntrica iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Se trata de una especie de museo en el que se pueden observar las figuras y conocer un poco de la historia de las mismas, pues varias de ellas están acompañadas de un texto explicativo que pretende enseñar la vida y obra del santo en cuestión.
En un recorrido por la iglesia encontramos a don Raúl Ramos, quien expresó que es el sacristán de la misma y como tal se encarga de todas las tareas de mantenimiento del templo.
Una idea del padre Pedro
Sonriente y amable, don Raúl platicó que esta galería de imágenes religiosas tiene poco más de 20 años de existencia y fue ideada como un atractivo por el padre Pedro, aunque por el tiempo no recuerda los apellidos del sacerdote.
Pero fue suya la iniciativa de colocar esta galería y mandó a construir los pilares que sostienen las imágenes que se adquirieron a través de donaciones que fueron hechas por los propios feligreses de Kopomá, narró.
En la galería se encuentran imágenes de San Charbel, San Ramón Nonato, San Martín Caballero, San Miguel Arcángel, San Gregorio Magno, entre otras, y desde luego, del santo patrono de Kopomá, San Isidro Labrador, cuya fiesta se celebra el 15 de mayo, y de Nuestra Señora de la Asunción, que se celebra el 15 de agosto.
Con respecto al acceso a la galería, el sacristán expresó que si bien no abren todos los días, es posible visitarla cualquier día, simplemente basta con acercarse a la iglesia y hablar con él para que conceda el acceso.
Horario y entradas para conocer a los santos
De hecho, dijo, han llegado varios grupos de visita, por lo regular de 10 a 11 a.m.
Durante las fiestas patronales, destacó, sí se abre la puerta principal de la galería que da a la calle principal del centro de Kopomá, justo frente al parque.
La entrada a la galería es completamente gratuita para todo el público, afirmó.
Don Raúl dijo que desde hace poco más de tres años custodia la iglesia a raíz de que el antiguo sacristán se enfermó.
Anécdotas
Como parte de sus vivencias como sacristán, recordó que cuando los grupos de jóvenes tienen sus retiros espirituales en los que incluso se quedan a dormir en la iglesia, algunos han señalado que han sentido miedo al pasar cerca de las imágenes de la galería o que incluso les parece ver que algo se mueva en la oscuridad del lugar.
También contó que algunos seminaristas que llegan a esta iglesia a vivir una experiencia pastoral tienen un espacio para dormir justo en uno de los salones de la galería, donde hay hamaqueros, y le han comentado que se sienten observados por las imágenes de los santos.
Pero yo, comentó entre risas, nunca he sentido nada raro; al contrario, siempre he trabajado en paz, expresó.— Abraham Ismael Raz Herrera








