PROGRESO.— A pesar de que desde que dio inicio el mes de diciembre productos como el pavo, pollo, puerco, manzanas, nueces, entre otros, comenzaron a tener una buena salida a nivel comercial, el pasado fin de semana, cuando se llevaron al cabo las fiestas navideñas, su repunte fue mayor del esperado.
El factor clave para mantener los buenos niveles de venta de los citados productos fue, en primer lugar la estabilidad de los precios, pues éstos pudieron mantenerse a lo largo del mes, sin que se presenten incrementos de último minuto.
En el caso del pavo, en este puerto se ofertó en un máximo de 110 pesos tal y como inició el mes y el mismo caso ocurrió con las manzanas, otro producto muy vendido en esta temporada, cuyo precio estuvo entre 40 y 60 el kilo dependiendo del tipo de que se tratase.
Otro punto favorable para el comercio local de Progreso y sus comisarías, fue que los pescadores han tenido varios días para salir a trabajar, los ribereños han aprovechado cada día desde que se levantó la prohibición a su navegación por mal tiempo, mientras que los que salieron a viajes cortos, de 2 a 3 días, para la captura de escama, también han tenido oportunidad de tener ingresos durante estos días, por lo que muchos aprovecharon el 23 y el 24 para adquirir los insumos de sus respectivas cenas navideñas.
En conocida pollería de Chicxulub, para estos días adquirieron un total de 40 pavos vivos para su venta y durante estos días vendieron 31 de estos, quedándoles 9 disponibles para la noche del 31; sin embargo, ya comenzaron a recibir encargos para dicha fecha.
Fluido
En uno de los puestos de venta de frutas y verduras del mercado de dicha comisaría, se indicó que aunque lento, la venta fluía por lo que el día 24 se mantuvieron abiertos hasta las 8 de la noche, mucho más tarde de su horario habitual, pues todavía esperaban la llegada de algunos clientes que saben que suelen comprar hasta esas horas.
En la zona del mercado de Progreso, la situación fue distinta, aunque sí hubo ventas, el área de carnes era la zona de dicho edificio en la que se veía a menos gente comprando, haciendo una notable diferencia con los múltiples negocios de este giro que se ubican en diversos predios particulares que se encuentran prácticamente por toda la ciudad.
Una vez que concluyeron las fiestas, se pudo constatar en puestos del mercado y otros puntos de distribución de la ciudad, que los precios de estos productos continúan siendo iguales, puesto que no se han presentado alzas, aunque no todos se surtirán de nuevo de cara a las festividades, pues están conscientes de que los consumidores están “gastados“, luego de festejar la Navidad, por lo que temen adquirir producto nuevo que luego no puedan vender.
En el caso del pavo vivo, el no poder venderlo representa la adquisición de un gasto, puesto que hay que alimentarlos hasta que puedan darles salida; en el caso de la fruta, el tenerlas estancadas por mucho tiempo no resulta nada benéfico, pues conforme más tiempo pasa, se vuelven menos atractivas para los compradores.— Abraham Ismael Raz Herrera
