VALLADOLID.— Víctor Manuel Valdez Muñoz, padre de la menor R.B.V.H., de 12 años de edad, denunció que personal de la Fiscalía General del Estado de esta ciudad se niega a cerrar la carpeta de la denuncia 736/2023 en la que acusó a José Armando C. M., de 25 años de edad, por haber violado a su hija en varias ocasiones.

Incluso la grabó y ha vendido fotos y videos de las relaciones que tuvo con la menor.

En visita al Diario, el padre de familia explicó que desde abril pasado descubrió que a su hija, quien es estudiante de secundaria, la estaba violando el denunciado. Era abusada sexualmente, pues el sujeto, aprovechando que era empleado de una pollería de la familia la sedujo y comenzó a tener relaciones sexuales con la menor.

Incluso se investigó que cuando menos seis meses antes de descubrirse el hecho abusaba de ella y la llevaba a un motel ubicado en la colonia “Emiliano Zapata”.

Gasta más de 30 mil pesos buscando justicia

El 21 de abril pasado, cuando se descubrió el hecho, ese mismo día se procedió a poner la denuncia ante la Fiscalía y desde entonces ha pasado por un vía crucis para que se haga justicia. Ya gastó más de $30,000 en abogados que le han pedido dinero supuestamente para pagarle al personal de la dependencia estatal para que se cierre la carpeta, se turne al juez de control y se libere una orden de aprehensión contra el acusado. Hasta ahora solo le han robado su dinero, dijo.

Los abogados, señaló, le han quitado su dinero sin poder lograr que se turne la carpeta ante el juez, pues argumentan que es la Fiscalía estatal la que no quiere pasar el expediente para que se le haga justicia.

Comentó que solo le piden y le piden dinero sin poder hacerle justicia, a pesar de estar probada la violación y el abuso infantil. Mientras, añadió, el presunto responsable se pasea por su pueblo en la comisaría de Tesoco sin problema.

El padre de familia pide a la Fiscalía que proceda a integrar la carpeta correspondiente para turnarla al juez de control y se libere la orden de aprehensión correspondiente.

A pesar de la presunción de una relación consensuada, es considerada una violación equiparada y abuso infantil, dijo el entrevistado, porque su hija tiene 12 años de edad y su violador 25.