RÍO LAGARTOS.— La competencia desleal y la operatividad de embarcaciones turísticas que trabajan de manera irregular ha ocasionado que crezca una inconformidad en el puerto entre prestadores de servicios.
El problema se agravó en esta última temporada considerada como alta para el sector turístico, debido a que varias lanchas laboraron sin contar con los permisos oficiales lo que ocasionó que los que están legalmente trabajando se inconformaran.
Inclusive personal de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) encabezó dos reuniones el pasado mes de noviembre en las que los prestadores de servicios pidieron a las autoridades que intervengan en la regulación de las embarcaciones pues varias operan sin permisos.
También manifestaron su desacuerdo con los guías turísticos que hostigan a los visitantes en la entrada del puerto, quienes entorpecen el acceso a los visitantes para que busquen otras alternativas entre las demás cooperativas que están establecidas en el malecón.
Además se dio a conocer que hay embarcaciones que laboran sin medidas de seguridad para el turista, y, lo peor, sin seguro para los viajeros ante cualquier accidente, por lo que exigían supervisiones constantes de parte del personal a cargo para frenar la competencia desleal.
Según los prestadores turísticos menos de un 50% de las lanchas están al día con sus permisos oficiales, en tanto que la mayoría solo cuenta con la matrícula de turismo expedida por la capitanía de puerto con lo que les permite realizar la actividad.
Inversiones
Sin embargo alegan que es injusto ya que hay grupos turísticos que tienen invertido por embarcación alrededor de 18 mil pesos para cumplir con la normativa que exige la Conanp y la capitanía de puerto.
De hecho señalan que para tener derecho a transitar y realizar paseos en la ría, todo prestador de servicio debe tener sus permisos en orden, sin embargo cuando ha habido inspecciones se los han dejado pasar, y no hay ni siquiera amonestaciones.
Lo último que ha generado el malestar del gremio es la presencia de una pareja de italianos que opera con lanchas como prestanombres, y, lo peor, que las embarcaciones tampoco cuentan con sus permisos vigentes.
La pareja de extranjeros que ya radica en el puerto ha tenido incluso conflictos con los prestadores de servicios porque se están apropiando de las agencias que tienen convenios con turistas italianos.
Según los turisteros, se acordó que a principios de años se tomaran medidas al respecto para regularizar las lanchas que no tienen permisos, pero hasta ahora no ha habido avances.
