VALLADOLID.— La caída de granizo el viernes por la tarde en varios municipios y comunidades de la región oriente tendrá severas consecuencias, sobre todo en el campo, debido a que tanto flores como frutos, incluso hortalizas se quemarán, por lo que se avecina una escalada en los precios, debido a que la escasez es inminente.
El viernes por la tarde el frente frío 41 sorprendió a varias poblaciones de la región, sobre todo de Temozón, en donde se reportó una tromba que tiró varios árboles, entre ellos uno de gran tamaño ubicado en el camino que conduce a la comisaría de X-uch.
En esa comunidad se observó la caída de granizo del tamaño de una canica, unas más grandes que otras, y aunque por fortuna no afectó a ningún vehículo que estuviera en la calle, sí tiró láminas de techos de algunas casas, según el reporte.
En la comisaría de Tahmuy, la señora Celsa Ku Caamal reportó que en su comunidad se sintieron muy feo los vientos, incluso le tiraron algunas láminas de su casa, además aseguró que se cayeron varios árboles en su comisaría.
Dijo que en su casa tiene árboles frutales como mangos, naranjas y otros cítricos, pero todo se cayó y seguramente se perderá.
Del mismo modo se averiguó que en la comisaría de Tesoco y en la cabecera de Chichimilá el viento también tiro muchos árboles, pero no se reportaron personas lesionadas.
En cuanto a las consecuencias, el secretario ejidal, Miguel Ángel May May, manifestó que serán severas debido a que todo lo que implique cosechas del campo se perderá.
Comentó que en caso de las hortalizas, como rábanos, cilantro, lechugas, cebollas, tomate, chile habanero, entre otros, se secará, igual que todo lo que está en proceso de producción.
Dijo que el incremento de los precios de los productos del campo es inminente, de modo que la economía de los consumidores se complicará por la escasez de productos en esta zona, y que en los mercados no les quedará otro remedio que traer de otros municipios para poder vender, lo que incrementará los precios.
Recordó que los antiguos abuelos campesinos, consideraban que la caída del granizo es un mal presagio para el campo, pues no habría buena producción.
Lo más grave, manifestó, es la actividad apícola, pues desde hace tiempo que no hay buena cosecha de miel y los productores tenían la esperanza que la floración del dzidzilché y el dzalam que ya había en los árboles y que les daría mucha miel, pero con la tromba y el granizo seguramente se perderá todo y la crisis apícola se complicará, de modo que los productores de miel tendrán serios problemas económicos.— Juan Antonio Osorio Osorno
