• El señor Julio César ayuda a una persona a ver el eclipse con una careta de soldador, ayer en Tizimín
  • El maestro Luis Pérez Salazar y su nietan hacen ruido, él con un tunkul y ella con una lata, para que el sol “libere a la luna”. Abajo, un pequeño observa el fenómeno en un visor realizado con una caja

TIZIMÍN.— Aunque a simple vista el bloqueo parcial del disco solar no tuvo una vista espectacular como el del 14 de octubre del año pasado, los tizimileños se las ingeniaron para presenciar por unos instantes el fenómeno astral que se podrá volver a ver en mucho tiempo después del de ayer, específicamente el 30 de marzo de 2052, es decir, dentro de 28 años.

El fenómeno de ayer no alteró las actividades cotidianas en los comercios y en las escuelas fueron algunas la que reportaron ausentismo de alumnos, pero no se sabe si fue por prevención a los que se cree pudo ocurrir durante el eclipse o por ser el primer día de clases después del asueto por la Semana Santa.

En las escuelas, los maestros aprovecharon el interés de los alumnos en el fenómeno para hablar sobre este acontecimiento y reforzar los conocimientos de los estudiantes.

Otros improvisaron visores caseros para poder presenciar cómo lentamente la sombra de la luna cubría parcialmente el disco solar.

Como ocurrió el sábado 14 de octubre del año pasado, numerosos usuarios de redes sociales publicaron fotos de sombras de los árboles que proyectaban en los huecos de luz de las hojas la silueta del sol parcialmente cubierta.

Fue alrededor de las doce del mediodía cuando el fenómeno astral alcanzó su punto máximo.

En el parque Benito Juárez, el señor Julio César llevó una careta de soldador que les prestaba a las personas que deseaban ver el sol durante cinco segundos y a cambio pedía una módica cuota económica.

El maestro Luis Pérez Salazar, con un “tunkul”, y su nieta con una lata acondicionada para hacer ruidos suaves, recordaban lo que los antiguos mayas hacían para “liberar a la luna del sol”, cuando creían que se la estaban comiendo.

Don Benjamín, un veterano lustrador de calzado en el parque Juárez, y don Pablo May de oficio campesino, recordaron esas creencias de los ancestros y dijeron les tocó ver alguna parte, y lamentaron que ahora ya no se realice porque la gente ya está informaba de lo que realmente ocurre y que es un fenómeno completamente natural.

De acuerdo con pronósticos publicados en numeros sitios, el próximo espectáculo celeste de esta magnitud, es decir, un nuevo eclipse solar total, será el 30 de marzo 2052.

Ese día cae sábado, por lo que al ser fin de semana aumentan las posibilidades de que más gente en México pueda ver el evento.

También se detalla que la trayectoria atravesará el centro de México y los estados del sureste de Estados Unidos, muy similar lo observado ayer.— ISAURO CHI DÍAZ

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