Personal emplea maquinaria para perforar un pozo, que es más económico que rescatar un pozo antiguo
Personal emplea maquinaria para perforar un pozo, que es más económico que rescatar un pozo antiguo
  • Personal emplea maquinaria para perforar un pozo, que es más económico que rescatar un pozo antiguo
  • Un pozo artesanal en Tizimín. Abajo, la profundidad de un pozo. El rescate de los pozos tradicionales es difícil porque los trabajos de limpieza son costosos y conviene más perforar uno con maquinaria

TIZIMÍN.— El rescate de los pozos artesanales, para utilizar el agua que se extrae de ellos, resulta complicado por los elevados precios para limpiarlos después de muchos años de estar abandonados y, en cambio, es más eficiente y confiable perforar uno nuevo con el uso de las maquinarias que han desplazado la mano de obra del hombre.

Remigio Cocom, electromecánico en sistemas de riego y experto en el tema de la extracción de agua del subsuelo, admitió que hay personas que se aventuran a realizar trabajos de limpieza de los pozos artesanales. El precio del servicio va de 4 a 5 mil pesos dependiendo de la profundidad del mismo.

“Eso es solo de limpieza, hay que tener en cuenta que a veces, después de limpiarlo, no rinde la cantidad de agua esperada, entonces tiene que pagar para profundizarlo y eso tiene una tarifa adicional que podría superar los 10 mil pesos, sumándole lo de la limpieza”, indicó.

En una empresa local dedicada a la perforación de pozos se averiguó que el promedio para uno de hasta 25 metros de profundidad tiene un precio de 10 mil pesos y estaría listo para instalar una bomba sumergible; los trabajos se realizan aproximadamente de 5 a 6 horas, cuando un pozo artesanal puede tardar meses para poder concluirlo.

Lo que es un hecho es que ya no se practica hacer un pozo nuevo artesanal con el uso de explosivos que en la actualidad, además de que es difícil conseguir, se debe de tener el permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para emplearlos para estas obras.

Un dato curioso que pone en riesgo la vida de quienes aún se atreven a meterse a un pozo artesanal, es que se cree que poseen “mal aire”.

Una manera de detectarlo, según los conocedores, es encender una vela y colocarla en una cubeta que desplazan lentamente en la profundidad. Si la vela no se apaga, no existe riesgo de que la persona que se meta se asfixie, pero si tiene “mal aire” puede ocurrir una tragedia.

Se cree que para “curar el pozo de ese mal aire”, hay que introducir una manguera con un extractor de aire para retirar lo que se considera que son gases tóxicos.

Al respecto, el entrevistado dijo que no se trata de mal aire, sino que, por lo general, a partir de cierta profundidad ya no hay oxígeno, pero sí algunos gases como el metano que son dañinos y el extractor que usan es para que circule el oxígeno, a fin de que haya menor riesgo de asfixia en la profundidad.

Tampoco se garantiza que la persona pueda estar mucho tiempo dentro del pozo, por lo que tiene que tomar pausas para recuperarse y volver a entrar, por eso afirma que es caro ese trabajo.

En concreto, lo pozos artesanales que perforaron los abuelos con el uso de explosivos hace muchos años, serán recuerdos de un trabajo arduo y riesgoso, pues tenían que bajarse a prender la mecha y enseguida volver a la superficie de la tierra antes de que explote, después extraer el escombro que removía lo que se conocía como bomba.— Isauro Chi Díaz

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