MÉRIDA.— En fase de diagnóstico se encuentra el área dañada y que se vino abajo el 5 de mayo pasado, en la centenaria parroquia de San Juan Bautista de Tekax.
En esta antigua parroquia se cayó una sección de un arco que es estructural.
No fue el acabado lo que se cayó, sino parte de la estructura del arco y por ese motivo se suspendieron las misas en el templo.
El obispo Pedro Mena Díaz explicó que se encuentran en fase de diagnóstico en la parroquia de la Sultana.
Explicó que el arco que cayó no aviso de su daño, debido a varias capas de pintura que tenía como la vinílica que es elástica, y la fractura interna no se había notado en el acabado.
“No se notaba porque incluso se habían hecho algunas adecuaciones”, indicó el obispo.
“Ése es el primer punto, que no avisó este colapso que hubo. Sin embargo, este hecho nos ha permitido revisar cada uno de los arcos especialmente los más cercanos al colapsados y se ha descubierto que hay otros que están en condiciones parecidas, pero que estamos a tiempo de poder intervenirlas para que no colapsen.
“Se está haciendo una revisión de todos los arcos dentro de la iglesia prácticamente”, agregó.
El prelado indicó que en este arco se ha detectado el uso de piedras del sur del Estado, pero no son fuertes a pesar que ya duraron muchos años.
“No eran piedras labradas, hecha para el lugar, sino que se encontraron en el lugar y se fueron acomodando con acabado de cal y polvo. Tenía una doble fila de piedras y la que se cayó es la segunda parte del ancho del arco.
“Se cayó esta sección de piedras que estaban unidas a base de cal y polvo, es otro sistema constructivo”.
Podría haber más siniestros
Reiteró que están en fase de la conclusión del diagnostico, de donde pudieran haber otros posibles eventos como el que aconteció.
El obispo comentó que están en diálogo con los expertos del INAH que les han asesorado muy bien y sería rehacer todo lo que se cayó y, al parecer, dijo, hay que apuntalar el techo que sostiene el arco.
“Eso es parte que se está vislumbrando, de cómo reparar. Hay grietas que pasaron de un lugar a otro, es aviso de un posible colapso eso se podrá reparar con elementos propios que existen, para que se peguen, antes de que sigan separándose”.
El obispo auxiliar de Yucatán recordó que por ahora no hay misas en el interior del templo.
Antigüedad de la iglesia de Tekax
El obispo Pedro Mena recordó que la iglesia de Tekax ya tendría unos 300 años.
La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de San Cristóbal fue la última iglesia de estilo colonial que se edificó en la localidad, y lo que se ha buscado, a partir de este templo “para atrás”, es que cuando lleguen los sacerdotes, a las parroquias antiguas que avisen lo que ellos han detectado.
Mencionó que el derrumbe reparado es de la iglesia de Tixméhuac.
“Parecía que iba a colapsar todo el techo, pero con la asesoría del INAH se pudo reparar y quedó bastante bien y ya se utiliza de nuevo todo el templo”.
En otros templos antiguos se busca que se limpien todas las azoteas de piedras, de posibles árboles que puedan crecer en éstos, así como la maleza.
“Siempre hay limpieza de estos antiguos templos y cuando notan alguna anomalía les avisan y se trata de atender”, aseguró.
En Tekax a las dos, tres horas ya se encontraba un arquitecto de arte sacro y después llegaron más profesionales.
“Los templos antiguos sí requieren mantenimiento continuo”, reiteró.
“Es como la gente mayor, cuando va creciendo necesita más cuidados, así son nuestros templos y, por ejemplo, ahora que se acerca el tiempo de lluvias se deben revisar las azoteas, se tienen que cuidar mucho”.
El obispo explicó que el INAH gestiona un seguro que paga el gobierno federal por terremoto o huracanes u otros eventos como la pintas de la Catedral.
En el caso de Tekax no hubo un evento de huracán y por lo pronto es la asesoría técnica la que les están brindando.
Y cuando tengan el diagnóstico de cómo se va a reparar, la Arquidiócesis va a buscar apoyos al gobierno estatal, municipal y federal.
Hay una buena asesoría del INAH, pero la parte del dinero ya lo tendríamos que ver por otro lado.
El obispo Mena invitó a la feligresía usuaria de estos templos, a que los cuiden y que no vayan posponiendo la revisión de estos aunque los vean como que no pasa nada.
“Que tengan la preocupación por vigilar los templos continuamente”, exhortó.
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