Las intoxicaciones o incluso la muerte tras una fumigación pueden ocurrir cuando se usan productos altamente tóxicos y el personal o la empresa que realiza los trabajos no tiene el conocimiento suficiente sobre la aplicación, poniendo en riesgo a las personas y a las mascotas, explicó Rodrigo Martínez Cachón, gerente comercial de Mar Control de Plagas.
Asimismo, dijo que no existe una regulación de la Secretaría de Salud con respecto al uso de ciertos químicos y sustancias que se usan en la fumigación, por lo que prácticamente cualquier persona puede hacer este trabajo. Sin embargo, al no tener la capacitación adecuada no saben qué producto es el ideal para usar en cada tipo de plaga y la cantidad que se debe emplear para no poner en riesgo la salud o la vida de los habitantes de una casa, hotel u oficina.
El experto en el tema de las fumigaciones y control de plagas fue entrevistado a raíz del caso de los tres intoxicados y un fallecido en un complejo de departamentos en Valladolid, al parecer a causa de una fumigación.
Martínez Chacón afirmó que cuando se conoce sobre el tema y hay un trabajo profesional es casi imposible que una persona o una mascota se intoxique.
Lo primero que se debe hacer, detalló, es una inspección del espacio, reconocimiento de la plaga que se quiere atacar (chinches, cucarachas, garrapatas, hormigas…) y elegir los productos diseñados para cada caso.
El entrevistado manifestó que existen maneras seguras de fumigar, entre éstas mediante los ingredientes activos microencapsulados que evitan la intoxicación cruzada en personas, bebés o enfermos con males respiratorios.
Puntualizó que además de visitar previamente el sitio a fumigar hay que identificar la plaga por especie, cómo se aloja y su comportamiento, para aplicar la fumigación.
El gerente comercial detalló que existe una técnica denominada DC3 de capacitación que tienen los técnicos avalados ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Con la capacitación adecuada saben qué cantidad se necesita de algún químico o sustancia para que intoxique a alguien o sea letal, de acuerdo con la DL50 (dosis letal media con relación a miligramos o granos por kilo corporal de una persona o mascota), indicó.
A modo de ejemplo, explicó que 50 miligramos de DL50 por cada kilo de peso tiene un rango más probable de contaminar a un individuo, a diferencia de 2,000 miligramos por cada kilo de peso, porque se necesitan 2 mil kilos para contaminar cada kilo, y si se piensa cuánto se necesita para intoxicar a una persona de 80 kilos, se requeriría de 16 mil gramos de producto químico para lograr contaminarla.
Esos parámetros de medición se usan para salvaguardar la seguridad de las personas y mascotas.
Caso en Valladolid
Martínez Chacón recordó que al conocer el caso de Valladolid, su equipo y él llegaron a la conclusión que quizá se aplicaron unas pastillas de fosfuro de aluminio, que liberan gas mediante la activación con oxígeno y elimina todo a su paso, para atacar una plaga de chinches. Explicó que este tipo de pastillas se usan en los lugares donde se almacenan granos, no cerca de la gente, y hay que dejar el sitio inactivo durante tres días para evitar daños a la salud.
Cuando no se hace de esa manera hay un daño inminente que se refleja en mareos, vómitos y la muerte.
Afirmó que el efecto es muy rápido y en horas se registra una intoxicación severa. Recordó que hace unos años pasó algo similar en un hotel de Mérida, cuando una familia falleció luego que una empresa de control de plagas trabajó en el lugar.
Al principio se creyó que se trataba de una intoxicación alimentaria.
El experto señaló que aún hay empresas y agricultores que usan químicos muy tóxicos para matar roedores o insectos y hacen caso omiso a las categorías de peligro aprobadas por la Cofepris.
Enfatizó que cualquiera puede usar productos para fumigar, sin conocer la gravedad del posible daño, debido a que la venta no está regulada.
Por ello es importante verificar que la empresa de fumigación contratada tenga una licencia sanitaria y certificaciones adicionales como el ISO 9001, para saber si es una empresa seria que conoce los protocolos y la norma de trabajo.
La susceptibilidad de cada persona varía; por ejemplo, hay quienes pueden intoxicarse con cloro. Por eso, cuando se fumiga una casa habitación es mejor que la gente salga por 1 o 2 horas mientras el producto se seca, ya que esto reduce la probabilidad de una intoxicación cruzada, explicó Martínez Chacón.
Rodrigo Martínez afirmó que en la actualidad hay sustancias que son muy amigables con el medio ambiente y seguras para las personas, como geles y variedades líquidas, en polvo o granuladas.
