SAN FELIPE.- A sangre fría fue asesinado la noche del viernes el empresario pesquero Emilio Sánchez Marrufo mejor conocido como “Mulato”, dentro de su domicilio de este puerto.
Todo parece indicar que tres hombres, cuyas identidades se desconocen, ingresaron a la vivienda de “Mulato”, le propinaron varios golpes y luego lo ultimaron a machetazos.
Familiares fueron alertados y de inmediato lo auxiliaron subiéndolo a una camioneta de color negro para trasladarlo de urgencia a una clínica de Tizimín.
Sin embargo, no resistió y en la carretera Tizimín- Río Lagartos, justo en el entronque que va a la comisaria de Dzonot Carretero, falleció.
Mientras, en el puerto, la gente se movilizó y un grupo de vecinos logró dar alcance a uno de los presuntos homicidas, un masculino de aproximadamente 20 años de edad a quien amarraron, estropearon y hasta arrastraron con ayuda de un caballo.
Fue tanta la furia de la gente en contra del acusado que lo querían linchar; ya se habían aglomerado numerosos habitantes en el Palacio Municipal donde la policía tenía al sujeto dentro de una de las unidades.
Mientras esperaban la llegaba de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, varios porteños enardecidos intentaban voltear la patrulla municipal, y otros buscaban prenderle fuego.
Los vecinos querían evitar que se lleven al detenido pues alegaban que lo dejarían libre luego de asesinar a un empresario pesquero.
El riesgo de que los ánimos se desbordaran comenzó a movilizar a decenas de unidades de la SSP y antimotines. Al poco tiempo llegaron alrededor de 40 patrullas de la policía estatal, bomberos así como una ambulancia y más de 100 oficiales.
Los habitantes bloquearon la salida del palacio con vigas, bloques, piedras y todo lo que tuvieron a su alcance, mientras que la policía estatal custodió la unidad de la municipal con el detenido a bordo.
Después de larga espera, se entró en diálogo con los pobladores y permitieron que la patrulla sea liberada, pero mientras salía la gente gritaba “Asesino, asesino”.
Hubo un momento que lanzaron piedras a la unidad pues no todos estuvieron de acuerdo en que se lleven al sospechoso.
Se habla de dos versiones: la primera, que intentaron asaltar al empresario y puso resistencia. La segunda: relataron vecinos que su muerte surge tras un lío pasional pues estaba saliendo con la mujer de una persona que vive en un rancho cerca de la comisaría de San Francisco.
Hasta anoche seguía el operativo para dar con los otros dos implicados, pedían a la policía que se refuerce la seguridad en el puerto.
Se descartó que el homicidio fuera por el conflicto que se vive entre furtivos y pescadores. WENDY UCAN CHAN







