TIZIMÍN.— Motivada por el deseo de obtener ingresos adicionales y aprovechando el conocimiento que le heredó su padre Susano López, quien ya falleció, Teresita López Escamilla retomó la elaboración de tablillas y otros derivados del cacao.
Con el nombre que identificó la panadería de su padre, “La Itzalana”, desde hace cuatro años Teresita inició con la elaboración de tablillas, pero dada la necesidad de poder desplazar más productos derivados del cacao, innovó con cacahuates, almendras y tablillas sin azúcar que vende desde 35 pesos la pieza en su domicilio ubicado en la calle 46-B entre 51 y 57 del Centro.
Ella aprendió a elaborar los productos de manera artesanal, pues su padre, durante más de 50 años, perfeccionó esta actividad para diversificar su labor en la panadería.
Pero ahora es necesario incursionar en nuevos productos.
Entre sus propuestas están el chocolate untable con miel, chocolates en sabores arándanos, cacahuate y almendras y cacao garapiñado, así como una bebida de cacao con avena que permite consumirlo helado para las temporadas de calor.
A poco más de un año de darse de alta en Hacienda para tener todos los trámites en orden, ahora puede desplazar su producto hasta Mérida y en municipios del interior del estado, aunque sus principales clientes llegan de Valladolid y Río Lagartos, pero también están por dar a conocer un punto de venta en la capital yucateca.
Precisó que no está dedicada de tiempo completo a esta actividad, pues cuenta con un empleo, pero era necesario rescatar esta labor por la que fue conocido su padre y que ahora va tomando forma como una empresa de elaboración de chocolates artesanales, incluso en forma de figuras para eventos especiales.
El horario de atención es de 2:30 de la tarde a 8 de la noche, en el local ubicado cerca de la exrecreativa popular.— Isauro Chi Díaz



