Integrantes del proyecto “Tapatón” recolectan las tapitas de plástico que están en las estructuras metálicas en forma de corazón instaladas en distintos sectores de Tizimín
Integrantes del proyecto “Tapatón” recolectan las tapitas de plástico que están en las estructuras metálicas en forma de corazón instaladas en distintos sectores de Tizimín

TIZIMÍN.— A 8 años de iniciar con el proyecto de recolección de tapitas de plásticos para ayudar a los niños con cáncer, Mercedes Pérez Monforte destacó que los tizimileños y habitantes de municipios vecinos ya adoptaron la cultura de ayudar a través de este método de recolección de este recurso.

Sin embargo, el principal problema que le impide avanzar y seguir promoviendo esta cultura de aportación no económica, es que pasa apuros para trasladar lo recolectado a los bancos de tapitas de Mérida o Cancún, Quintana Roo.

Entrevistada al respecto, dijo que desde hace varios meses tiene alrededor de 60 costales de tapas costurados para que no se rieguen durante el traslado, pero carece del vehículo para llevarlo hasta su destino.

Anteriormente, una persona llevaba las tapas cuando viajaba a Mérida, pero su vehículo se descompuso y ahora ya no tiene a nadie para esa labor.

Por eso pide que si alguien tiene las posibilidades de hacerlo, los niños beneficiados se lo van a agradecer.

Directamente no es una organización dedicada a darle seguimiento al tratamiento, pero las personas que han recurrido a ella reciben la asesoría para saber a dónde acudir en busca de ayuda y existen instancias médicas asociadas a esta agrupación de ayuda que brinda ese apoyo a las familias con algún paciente diagnosticado con cáncer.

Motivación

“He visto cómo se van recuperando y es lo que me motiva seguir con ese proyecto del que a veces quiero desistir por la falta de recursos económicos, pero acá sigo en pie de lucha, esperemos que las próximas autoridades nos puedan ayudar con el traslado de este material útil para la organización de ayuda”, dijo.

Agradeció a las agrupaciones civiles, escuelas y a la comunidad en general por seguir aportando estas tapitas, lo que ha permitido un gran avance para lograr recolectar al año de 4 a 5 toneladas del plástico que se envía en la medida de las posibilidades a las centrales del banco de tapitas.

Recordó que existen estructuras de metal en forma de corazón instalados en sitios estratégicos de la ciudad y se encuentran repletos.

“No las hemos ido a sacar porque ya no tengo donde almacenarlo, mi patio es pequeño y necesito ver cómo trasladarlas a Mérida o a Cancún”, lamentó.— Isauro Chi Díaz

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