PETO.— Desde hace unas semanas, al parecer por las fuertes lluvias que cayeron en la región, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el edificio arquitectónico más emblemático de la población, comenzó a presentar afectaciones.
En el parroquia se observa a simple vista los efectos de la humedad en el recubrimiento interno del templo, donde un pequeño fragmento de éste se desprendió, sin que se comprometiera la estructura del lugar.
Incluso se colocó un andamio en el interior de la iglesia, lo cual llamó la atención de los feligreses que inicialmente pensaron que era para trabajos de pintura o limpieza.
Ayer en la mañana, para orientar al párroco Javier Jesús Castillo Domínguez, llegó el arquitecto Javier Vázquez, quien forma parte de la Dimensión de Bienes Eclesiásticas de Artes Sacros de Yucatán.
Explicó en entrevista para el Diario que la iglesia no tiene un daño como tal que tenga que ser reparado; más bien, lo que necesita es mantenimiento.
“Una opción es que las autoridades nos ayuden para poder hacer ese mantenimiento, por los costos implicados.
Recordó que la última vez que se le dio mantenimiento a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción fue durante la administración de la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco (hace aproximadamente 15 años), en ese entonces el gobierno del Estado apoyó en los trabajos.
“Sabemos que han puesto ciertos candados al uso de los recursos y es posible que por eso no se está apoyando para darle mantenimiento a las iglesias, pero si quisieran ayudar lo podrían hacer de alguna u otra manera, en su momento los exgobernadores Patricio Patrón Laviada y Víctor Cervera Pacheco también apoyaron para el mantenimiento de las iglesias.
“En el caso de la iglesia de Peto, podría ser que con apoyo de las autoridades del municipio se le dé mantenimiento; otra opción es que la comunidad lo haga, ¿de qué manera? Pueden recaudar fondos a través de rifas, de ventas de antojitos, de corridas de toros, entre otras actividades que podrían hacer; sin embargo, para darle mantenimiento a la iglesia, se requiere de una cantidad que tardarían en reunir”.
Javier Vázquez dijo que ambién los bienhechores pueden apoyar a la parroquia, mediante donativos, “la verdad es que el padre sí necesita ayuda para que le puedan dar mantenimiento a la iglesia”.
Explicó que los costos son elevados debido a la extensión del techo, pues la iglesia forma parte de las 10 más grandes del Estado.
“Estamos hablando de entre 1,200 y 1,500 metros cuadrados, aproximadamente”, detalló.
Sobre los pasos a seguir para el mantenimiento del templo dijo que el primer paso es quitar el impermeabilizante que tiene y que ya no funciona; después, lavar el techo para posteriormente reparar las grietas y los acabados que estén en mal estado.
Además hay que retirar los árboles que hayan en el techo y finalmente impermeabilizar el edificio de nuevo, agregó Javier Vázquez.
Aclaró que el techo de la iglesia no se está cayendo y con darle el mantenimiento que necesita quedará en buenas condiciones.
“En este caso, vengo a asesorar al padre y a la comunidad y normalmente cuando no hay apoyo de parte de las autoridades, lo que hacemos es capacitar a albañiles locales para que ellos hagan el trabajo.
“Les mostramos qué material pueden usar, porque no se puede utilizar cualquiera, por ejemplo el cemento gris está prohibido en estos casos. El impermeabilizante acrílico está prohibido por la Diócesis porque suele suceder que cuando no se le da el mantenimiento, la tela se comienza a levantar y eso ocasiona que el agua filtre y mantiene la humedad y, en lugar de ayudar, perjudica”, abundó.
Técnica ancestral
El arquitecto indicó que se usa una técnica ancestral para el mantenimiento del techo. “El material está compuesto de jabón, alumbre y cal, los albañiles son capacitados para que lo aprendan a elaborar y utilizar”.
Con esa técnica ancestral se reducen costos, hasta en un 90% en comparación si se usará acrílico, mencionó.
Este material con el paso del tiempo se desintegra y se erosiona, sin causar daños.
Por último, dijo que los trabajos de mantenimiento deben ser periódicos, es decir, preventivos.— MIGUEL ÁNGEL MOO GÓNGORA
De un vistazo
No se cae
El arquitecto Javier Vázquez, quien forma parte de la Dimensión de Bienes Eclesiásticas de Artes Sacros de Yucatán, aclaró que el techo de la iglesia de Peto no se está cayendo y con darle el mantenimiento que necesita quedará en buenas condiciones.
Apoyo
Subrayó que el párroco Javier Jesús Castillo Domínguez necesita apoyo de la comunidad y de las nuevas autoridades para que se le pueda dar el mantenimiento que requiere la iglesia.
Supervisión
También informó que debido a que son trabajos de mantenimiento preventivo, no se requiere del permiso del INAH, pues a la Diócesis se les permite hacer los trabajos, pero con supervisión especializada.


