MOTUL.— Con gran participación de fieles a la misa concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Mario Medina Balam; el párroco de este municipio, Ricardo Cuytún Canché; y el vicario David Alfonso Tejero Vega, así como de una procesión, anteanoche se realizó la subida de la Virgen del Carmen que concluyó la fiesta religiosa anual.
En la homilía, Medina Balam dijo que la representación del pueblo de Dios es significativa en la celebración dominical y en la fiesta anual de la Virgen del Carmen, pero que siempre deben asistir también a las misas de los domingos, que son las fiestas con Jesús.
Celebrar a la Virgen del Carmen tiene relación con los profetas, que se resguardaban en cuevas del monte Carmelo, y a uno de ellos se le apareció para comenzar la devoción.
Afirmó que Dios siempre cuida de nosotros para que no nos falte el alimento, aunque se tiene que participar también para lograrlo, porque no todo cae del cielo para esperarlo sentado.
“Cuando los fieles traen ofrendas, se ayuda a quienes lo necesitan. De esta forma, Dios trabaja en la multiplicación de los alimentos, como lo hizo su hijo”, apuntó Medina Balam.
“Quien nos alimenta la vida espiritual es Jesús, siempre hay para todos. Hay que participar en las actividades de la iglesia, dar de nosotros, tiempo, conocimiento y disponibilidad para recibir a quienes llevan el mensaje de Dios”, manifestó.
Indicó que todos formamos un solo cuerpo, lo que demos aunque sea un poco, Dios lo multiplicará.
Respecto a la misa de los abuelos y personas de la tercera edad, afirmó que el abandono es la realidad de lo que viven la mayoría de ellos, ya que muchos viven en la soledad y pobreza, olvidados por hijos y nietos, que les quitan su dinero y viven abandonados como indigentes.
“Es momento de corresponder para que no vivan en ese abandono, Dios siempre estará, nunca abandona, de modo que la comunidad cristiana debe apoyar a este sector, y si dan él multiplicará”, subrayó.
Al concluir la celebración eucarística, se llevó al cabo la procesión con gran asistencia de feligreses en honor a la patrona muy amada por los motuleños.
En esta ocasión, el recorrido fue diferente. Los devotos caminaron por las calles 26, con rumbo al norte, hasta la calle 23 y doblaron a la izquierda para llegar en la calle 24.
Luego se dirigieron al sur para arribar la 33, y retornar por la 26, rumbo a la iglesia de San Juan Bautista.
El párroco Cuytún Canché recalcó que el recorrido se hizo para abarcar otras arterias y que la Virgen del Carmen llegara a más hogares de los habitantes y sintieran su presencia.
Al finalizar la procesión, los católicos pasaron a despedirse de la venerada imagen antes de ser subida a su nicho.— MAURICIO CAN TEC





