A inicios de cada mes, numerosos pensionados de Motul deben esperar por horas en las filas interminables bajo los intensos rayos del sol
A inicios de cada mes, numerosos pensionados de Motul deben esperar por horas en las filas interminables bajo los intensos rayos del sol

MOTUL.— Largas filas y calor extremo es la lucha de los adultos mayores para cobrar su pensión del IMSS y el apoyo gubernamental en este municipio, pues la rutina se repite en cada inicio de mes en una escena que muestra el problema que deben soportar para acceder a sus recursos.

Desde las 2 de la mañana hasta las 4 de la tarde, se suelen formar las filas interminables en las sucursales bancarias y esta semana no fue la excepción, con miles de pensionados, en su mayoría de la tercera edad, quienes esperaban pacientemente bajo los rayos del sol y con una temperatura de 35 grados centígrados.

Una fila puede alcanzar de 40 a 70 metros de distancia que se divide en dos; una para el cajero y otra para una de las tres o cuatro ventanillas. A esto se suma los trabajadores que deben esperar también para realizar depósitos o retirar dinero.

La rutina fue agotadora para hombres, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad, quienes buscaban sombra en puestos y techos de establecimientos para refugiarse.

La problemática se agrava cuando personas con poca movilidad deben mantenerse de pie por horas o estacionar sus unidades de transporte lejos del centro.

El caso de don Jacinto Can, de “setenta y tantos años” es emblemático, ya que acompañado de su hija, esperó de manera paciente para cobrar su pensión, quien revisó sus documentos varias veces para asegurarse que no se le haya olvidado alguno.

De acuerdo con ex empleados bancarios, la falta de conocimiento sobre el uso de los cajeros y la falta de identificación son los principales motivos del por qué se atrasan las filas.

Sin embargo, hay casos más tristes. Algunos adultos mayores denuncian que sus hijos les han quitado sus tarjetas, por lo que deben pedir una nueva cada cierto tiempo, lo que ocasiona que la situación se vuelva desesperante para los ejecutivos de los bancos, quienes deben enfrentar la triste realidad de su vulnerabilidad.

Los bancos ubicados enfrente del palacio municipal solo tienen unos 170 metros cuadrados sin estacionamiento, y uno que está situado a un costado es de uso exclusivo para los funcionarios municipales: el presidente, secretario y síndico municipal.

El banco gubernamental es aún más pequeño, dado que tiene 80 metros cuadrados de construcción con estacionamiento, rampa para personas con discapacidad y un frondoso árbol que amortigua el calor.— MEGAMEDIA

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