TAHDZIU.— El alcalde Pedro Yah Sabido se vio obligado a dar cumplimiento a lo ordenado por el Tribunal Electoral del Estado de Yucatán, al pegar en los estrado ubicado bajo el palacio municipal de esa comunidad, la demanda de juicio para protección de los derechos políticos electorales del cuidado.
Lo anterior forma parte del proceso que se sigue, luego de una demanda que interpusieron tres regidoras del cabildo contra el primer edil, entre la que destaca la violencia de género.
“El nos ha denigrado como mujer, usando siempre su imagen machista, no asimila que le pidamos cuentas y que no permitamos que haga lo que quiera. Él siempre ha dicho que las mujeres son para la casa, pero esta vez se le quebrara su bandera, no vamos a dejar que pisotee nuestros derechos”, señaló la síndica municipal Hermelinda Cetzal Pat.
La demanda fue de tres regidoras, la síndica municipal antes mencionada, María Mari Yaa Collí y Claudia Uc Medina, ambas regidoras del actual cabildo.
Denuncian irregularidades
La síndica municipal explicó que los problemas con el alcalde iniciaron desde el inicio de la administración, donde no los convocaron para la entrega de recepción y el 1 de septiembre del 2024 cuando asumieron sus funciones, entraron a ciegas sin conocer sus funciones.
“En la primera sesión de cabildo del pasado 5 de septiembre, quería ponernos como sueldo 4 mil pesos en la nómina y nos ofreció otros 4 mil bajo el agua, pero le hicimos ver que no queremos que sea de esa manera”.
Señala que el argumento fue que era un pueblo pequeño donde no llegaban muchos recursos y finalmente se asignó un sueldo de $12 mil pesos al secretario, $10 mil a la síndica: “Porque soy mujer y no estuve, según él, a su lado en la campaña y a los demás regidores a ocho mil pesos”.
“Pero dijo que habrá recorte de apoyos y otras cosas porque el dinero no alcanza y luego comenzó a divulgar entre la ciudadanía que la síndico gana $18 mil quincenal, $15 mil el secretario y $12 mil los regidores, y le informó a la gente que se quitaron los apoyos por los sueldos de los regidores y que a ellos les vayan a pedir lo que necesiten, lo cual ocasionó que la gente se comience a alborotar contra nosotros”.
El 4 de noviembre, el alcalde les citó a sesión de cabildo, donde fue cuestionado por este proceder, donde su respesta fue que él sabe lo que hace.
“Nos dio las cuentas públicas para firmar y no accedimos, porque según había una deuda de 300 mil en combustible, que era según el consumo por un mes, lo cual no es posible”.
“Cuanto comenzamos a cuestionar ese gasto lo primero que nos dijo es que firmemos y luego vayamos a atender a nuestros maridos”.
Fue entonces, dice, que se negaron a firmar hasta tener las cuentas claras, pues detectaron a personal que cobra una nómina de 3 mil pesos sin trabajar, en tanto que la gente que barre, gana $600 pesos nada más.
El 11 de noviembre, señala, nuevamente fueron citadas a sesión, pero en aquella ocasión el alcalde lo hizo de manera pública y ante policías ejerció presión para que firmaran el documento, algo a lo que se negaron, por lo que decidieron buscar asesoría legal.
“Hay dos denuncias en curso, uno ante el Tribunal Electoral, donde mañana iremos a ver la resolución y también hay una demanda ante la Fiscalía”, concluyó.
