El menor Abiel Giovani Pech Pech con el reconocimiento que recibió en su visita ayer al XX Regimiento de Caballería Motorizado, en Valladolid
El menor Abiel Giovani Pech Pech con el reconocimiento que recibió en su visita ayer al XX Regimiento de Caballería Motorizado, en Valladolid

VALLADOLID.— El menor Abiel Giovani Pech Pech, quien padece síndrome de Down, fue nombrado por el XX Regimiento de Caballería Motorizado como soldado honorario por un día, motivo por el cual tuvo la oportunidad de conocer las instalaciones militares.

El soldado honorario recibió un paseo, le mostraron armas de fuego y lo invitaron a desayunar junto con su familia.

Desde hace un tiempo, el Ejército mantiene un programa de vinculación con la sociedad, en el que cada determinado tiempo realizan una investigación, tanto en la cabecera como en las comunidades cercanas, para detectar algún menor de edad con cierta discapacidad y nombrarlo soldado honorario por un día.

En este sentido, le ha tocado el turno a varios niños de la región oriente, quienes son llevados a las instalaciones castrenses para pasar casi un día recorriendo las instalaciones militares y conocer el trabajo que llevan al cabo las fuerzas armadas.

En el caso de Abiel Giovani Pech Pech, de acuerdo con información obtenida, lo identificaron, hablaron con su familia para invitarlos a pasar unas horas en las instalaciones militares, aceptaron y se comenzó a preparar su bienvenida, incluyendo la confección de un uniforme militar a su medida.

Los militares, entre ellos el comandante de la XX Región Militar, coronel Ricardo Mayorca Benito, le dieron la bienvenida al menor junto con sus padres, Gilberto Pech Pool y Elizabeth Pech Pech, sus hermanos Brando Emanuel, Elsa Griselda y Verónica Pech Pech, así como también su tía Maura Pech Pool.

Todos llegaron al cuartel militar, fueron recibidos y conducidos al comedor, donde les ofrecieron un desayuno. Luego los llevaron a la plaza principal, en donde se llevó al cabo una ceremonia de presentación ante la tropa, que se puso a las órdenes del nuevo “soldado honorario”.

Se explicó todo lo relacionado con el programa de vinculación que el Ejército lleva a cabo con la sociedad y el objetivo de hacer feliz al menor, además de que conozca el trabajo que desempeñan las fuerzas armadas, pero sobre todo que no les tenga miedo a los soldados; al contrario, que los vea como personas que pueden ayudarlo en determinado momento.

El menor hizo un recorrido, le mostraron algunas de las armas y lo pasearon junto con su familia por todo el edificio, donde les explicaron el funcionamiento y operación de cada rincón de las instalaciones castrenses. Se averiguó que, pasado el mediodía, el menor y su familia fueron llevados de regreso a su comunidad.