
VALLADOLID.— El gusano barrenador, que desde hace más de dos meses fue detectado en el estado de Chiapas, ya se encuentra en esta zona.
Al menos en un rancho de Tahmuy, comisaría de Valladolid, se detectó en un becerro de 15 días de nacido y anteanoche en redes sociales se informó que también ya está afectando a un rancho de la villa de Temozón.
José Luis Rosado Álvarez, presidente de la Asociación Ganadera Local (AGL), manifestó que hace unos 15 días, el propietario de un rancho en Tahmuy acudió a la Asociación para reportar que un becerro de su propiedad, de aproximadamente 15 días de nacido, estaba herido y se sospechaba de la presencia del gusano barrenador.
De inmediato se acudió al lugar, se extrajo el gusano, que luego fue analizado y resultó positivo.

Se procedió con la aplicación de los medicamentos correspondientes, como cicatrizantes —entre ellos “Negasunt”—, y se le inyectó ivermectina. Luego se lavó la herida y se le dio seguimiento hasta lograr su total recuperación. Actualmente, el animal se encuentra bien y en pleno desarrollo.
El presidente de la AGL recordó que, desde que se supo de los casos en Chiapas, especialistas del Comité Estatal de Fomento y Protección Agropecuaria de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) impartieron pláticas a los ganaderos para estar atentos y vigilantes de sus animales.
Se les recomendó verificar de manera periódica que no tengan heridas, ya que la mosca que deposita los huevecillos que dan origen al gusano busca tejidos vivos; es decir, sangre expuesta.
Vulnerabilidad al gusano barrenador
Los animales están en condiciones vulnerables a sufrir heridas en cualquier momento, especialmente cuando están en los ranchos, por lo que la vigilancia debe ser constante. Al menos en el caso de Tahmuy se logró cortar el ciclo al extraer el gusano a tiempo.
Cuando no se atiende oportunamente, el gusano cae al suelo, se convierte en mosca y puede poner hasta 400 huevecillos, afectando a todo ser vivo con alguna herida, incluidos perros y humanos, como ya ha ocurrido en algunos casos en la entidad, explicó Rosado Álvarez.
En el caso de los perros, los más vulnerables son los que viven en situación de calle, ya que no hay quien los vigile ni atienda, y pueden convertirse en los principales transmisores de las moscas portadoras del gusano.
Respecto a los seres humanos, los más vulnerables son quienes tienen alguna discapacidad y no pueden valerse por sí mismos. Si presentan heridas y no son atendidos a tiempo, el riesgo de muerte es alto, ya sea en animales o personas, manifestó el presidente de la AGL.
Sobre el caso en la villa de Temozón, Rosado Álvarez dijo que no está enterado, ya que allí opera otra Asociación Ganadera Local.
Versiones sobre el gusano barrenador en Yucatán
Sin embargo, de acuerdo con información recabada, el martes por la noche se difundió en redes sociales que el gusano barrenador ya está presente en un rancho de esa localidad.
Manuel Castro Mendoza, propietario de un rancho en la comisaría de Popolá, comentó que, por el momento, en su propiedad no ha habido presencia del gusano. Aseguró que está muy pendiente de sus animales para detectar cualquier herida, y afortunadamente todo está bien hasta ahora.
De igual manera, dijo que le informaron que personal especializado de la Seder acudirá a su rancho a realizar una revisión. Por ahora, en esa comunidad no se ha detectado el gusano, y se continúa trabajando para evitar su llegada, manteniendo a los animales sanos y bien cuidados.
Algunas medidas de prevención y control que pueden aplicar los ganaderos, de acuerdo con recomendaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) y organismos internacionales:
Vigilancia y atención temprana: Revisar al menos una vez al día el ganado para detectar heridas o picaduras, especialmente en zonas húmedas o cerca de mucosas.
Cualquier herida abierta debe limpiarse y desinfectarse de inmediato; aplicar cicatrizantes y utilizar sistemas de curación continua, como en el caso del rancho de Tahmuy.
Tratamientos curativos y preventivos: aplicar ivermectina o fármacos con actividad larvicida tras la limpieza de heridas .
Usar cicatrizantes tópicos de uso veterinario, como Negasunt, para acelerar el cierre de los tejidos.
Control biológico: técnica de mosca estéril. Recientemente México ha implementado vuelos de liberación de moscas estériles provenientes de Panamá en colaboración con Estados Unidos para romper el ciclo reproductivo del insecto.— Juan a. Osorio Osorno / Megamedia
