PROGRESO.— El reciente recale de restos de un tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) en las costas de este puerto ha sido catalogado como un hecho histórico por especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
Esto al tratarse de la primera vez que se registra la presencia de esta especie en el sur del Golfo de México.
Tiburón peregrino recala en playa de Progreso
El ejemplar, de aproximadamente nueve metros de longitud y siete toneladas de peso, fue detectado a la deriva mediante un dron en el puerto de altura y posteriormente remolcado a tierra para su análisis.
Aunque en un principio se pensó que podría tratarse de una ballena, especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria confirmaron que se trataba de un tiburón peregrino, especie que suele habitar en aguas frías de zonas cercanas a los polos.

“El papel de la Uady en estos casos es clave”, afirmó el doctor Raúl Díaz, coordinador técnico-científico de la Red Estatal de Atención a Varamientos de Mamíferos Marinos.
“La Universidad aporta su experiencia, infraestructura, laboratorios especializados y la participación de académicos y estudiantes para la documentación y estudio de estos eventos”.
El hallazgo, además de ser inusual, abre nuevas líneas de investigación sobre la fauna marina en la región.
Actualmente se realizan estudios oceanográficos y de laboratorio para determinar las causas del varamiento, que podrían incluir enfermedades, colisiones con embarcaciones, contaminación o causas naturales.
Sin alerta ambiental
De acuerdo con el investigador, este hecho también tuvo un impacto formativo, ya que estudiantes de biología marina participaron activamente en el análisis del ejemplar, aplicando en campo los conocimientos adquiridos en sus aulas.
Aunque se trata de un evento aislado que no representa una alerta ambiental inmediata, la Universidad mantiene una vigilancia científica constante en colaboración con las autoridades competentes.
“El trabajo operativo corresponde a instancias como Profepa y Semarnat, pero la Uady funge como aliada técnica y académica, consolidando su liderazgo regional en investigación marina y conservación”.
Finalmente, el investigador hizo un llamado a la población a evitar el contacto con fauna marina varada y reportar de inmediato cualquier avistamiento a las autoridades.
“Nuestra labor también es educativa: sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de estos eventos para la ciencia y la biodiversidad”, concluyó.
