Descarga de escama en Progreso tras una jornada de trabajo. De acuerdo con líderes pesqueros, los volúmenes están en declive en general
Descarga de escama en Progreso tras una jornada de trabajo. De acuerdo con líderes pesqueros, los volúmenes están en declive en general

PROGRESO.— Solo unos 50 barcos que representan el 8.5 por ciento de las 600 embarcaciones de la flota mayor están trabajando en la captura de mero, guachinango, canané, mojarra y otras especies de escama y langosta lo que evidencia la crisis en que se encuentra la industria pesquera en el primer semestre de este 2025.

De los 50 barcos de la flota mayor 24 zarparon en la primera semana de julio para la captura de langosta en las inmediaciones del arrecife Alacranes, en el primer viaje, que de acuerdo con los informes, no ha reportado buenos volúmenes de pesca, así como en la costa, consecuencia de la pesca furtiva y presencia de manchones de marea roja.

De 3,000 pescadores que normalmente trabajan durante el primer semestre del año en la pesca de mero, por la crisis de baja captura, solo están laborando unos 250, la mitad dedicada la pesca de langosta a partir de julio. Los demás se dedican a pesca de escama por medio del sistema de línea, y se tienen que alejar de la costa.

Armadores, gerentes de congeladoras, pescadores y líderes pesqueros consultados, califican como terrible el primer semestre de 2025 para la actividad pesquera, comparten que el segundo semestre del año podría repuntar con la pesquería del pulpo, sin embargo hay preocupación por la captura furtiva del molusco que inundó el mercado, afectó la venta, y aún hay producto en las congeladoras de la temporada 2024.

Hay preocupación en el sector pesquero, indican los entrevistados, pues la pesca furtiva está afectando la temporada de langosta, se reportan bajos volúmenes de captura y el pulpo podría también resultar afectado como le pasó al mero que ya está sobreexplotado. También hay baja pesca de especies de pacotilla como mojarra blanca, cazón, esmedregal, entre otras especies.

Mal tiempo para la pesca

Los entrevistados detallan que enero fue de malos tiempos que solo permitieron trabajar unos 10 días, luego febrero y marzo fueron dos meses de veda del mero; en abril, mayo y junio se reportó baja captura de especies de escama que obligaron a amarrar la mayor parte de la flota mayor por incosteable.

Asimismo, ante la baja captura de mero cada vez los barcos se tienen que alejar de la costa, navegar grandes distancias al norte después de Alacranes, enfilar a la Sonda de Campeche e inmediaciones del mar Caribe en el oriente, en tanto que los barcos escameros han sido amarrados.

Casi toda la flota pesquera está paralizada: de los 600 barcos con base en Yucalpetén, solo 50 están trabajando en la captura de mero y langosta confirma Anilú Cetina Canto, de la base de radio y agencia consignataria Evita que se encarga del despacho de embarcaciones pesqueras.

El empresario Manuel Sánchez González, ex presidente de Armadores Pesqueros, director de la congeladora Maspesca y José Luis Carrillo Galaz, presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmeccop), al hacer un balance de la actividad pesquera en el primer semestre de 2025, lo califican como terrible comparado con el mismo período de 2024.

En entrevista, los dirigentes pesqueros remarcan que de 180 días del primer semestre de 2025, si acaso se ha podido trabajar 40 días, es mucho, los tiempos adversos y escasez de especies de escama, que cada día están más lejos de la costa, hace que la pesca, sea incosteable.

“Lejos quedaron las épocas en que los barcos de la flota mayor llegaban a los muelles de Yucalpetén con capturas de 3,000 y 4,000 kilos de mero; eso fue hace unos diez años, la captura se desplomó. Hasta hace unos cinco años traían 2,500 kilos, ahora en este primer semestre de 2025 cada barco llegaba con 500, 900 y 1,000 kilos de mero. Resultó incosteable y por eso la mayoría fueron amarrados”, precisa Manuel Sánchez.

Carrillo Galaz señala que el mero, que lamentablemente ha dejado de ser la principal pesquería, en cuanto a volúmenes de captura está colapsada, la pesca anual apenas llega a las 4,000 toneladas a pesar de la veda, lejos quedaron los años de 7,000 y 9,000 toneladas anuales y con ejemplares grandes de mero rojo y negrillo.

“Lo único que mantiene activo al mero es el precio que es atractivo, pues de llegar a desplomarse, esa pesquería truena, se acaba, porque sería incosteable; los barcos se tienen que alejar de la costa, navegar grandes distancias, el costo del combustible es elevado, más hielo, víveres, anticipos a los pescadores, despachos entre otros”.

El mero rojo se cotiza en $230 el kilo y el negrillo a $280 el kilo, precisa Carrillo Galaz, la pesca está fría, ya colapsó, lo único que lo mantiene vivo es el precio.

Menciona que una marea roja en este año resultaría catastrófico para la industria pesquera, habría desplome de pesca de pulpo y langosta, pesquerías en el que se cifran la esperanza de miles de pescadores de todo el litoral.

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