TELCHAC PUEBLO.- Dos agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán protagonizaron el rescate de una perrita, bautizada como “Iris”, que fue víctima de un envenenamiento intencional frente a la casa de sus propietarios.
Todo comenzó cuando Manuela C. Ch., de 58 años, regresó de la tienda y se encontró con su mascota convulsionando en la calle, con espuma brotando de su hocico, signo de intoxicación.
La mujer, quien entró en crisis nerviosa, comenzó a pedir auxilio a gritos, alertando a los vecinos y a una patrulla de la SSP de la zona costera que pasaba por el lugar.
Remedio de policías contra veneno: carbón y limón
Los dos oficiales actuaron con rapidez y, aplicando un conocimiento que va más allá del protocolo oficial, decidieron recurrir a un remedio casero contra ciertos venenos.
En medio del caos y la desesperación de la dueña, los agentes solicitaron a los presentes carbón y limón para preparar una bebida que administraron a “Iris”.
La urgencia del momento fue evidente cuando uno de los policías, al ver la cercanía de doña Manuela con el animal intoxicado, le advirtió: “Tenga cuidado con sus manos, estamos manejando veneno”.
La respuesta de la mujer, sin embargo, fue conmovedora: “Si me voy a morir, me muero con ‘Iris’”, mientras abrazaba a su perrita.
Tras la ingesta del peculiar antídoto y un tenso periodo de espera, el remedio dio resultado: la perrita se fue reincorporando lentamente y movió la cola, para el alivio y la felicidad de su dueña.
Agradeceb a policías por el salvamento
Satisfechos con el deber cumplido en una circunstancia tan atípica, los agentes recabaron los datos de la señora y se disponían a retirarse cuando los presentes les preguntaron sus nombres.
La respuesta fue directa: “Oficiales José Poot S. y Alfonso Cárdenas”, quienes recibieron el agradecimiento de la dueña, quien abrazó a su mascota recién salvada.
En redes sociales, Estefany Canché, hija de la propietaria, expresó su indignación y su repudio contra el envenenamiento animal, un acto que calificó de crueldad, y exhortó a las familias a extremar precauciones con sus mascotas.
La joven extendió un agradecimiento público a los policías:
“Hoy sí les aplaudo y les agradecemos infinitamente que nos ayudaron, y no nos dejaron hasta ver que ya estaba mucho mejor la perrita, son cosas que nunca se ven“.
Finalmente, la familia Canché aseguró que la investigación sobre el responsable del envenenamiento “seguirá en pie” y la perrita “Iris” permanecerá bajo estricta vigilancia en casa.
