La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura total temporal al Parque Zoológico y Botánico La Reina, en Tizimín, tras una inspección que arrojó un alarmante cúmulo de irregularidades que van desde el hacinamiento y el manejo inadecuado hasta serias faltas al trato digno y respetuoso de los ejemplares.
El organismo federal, a cargo de Mariana Boy, aseguró precautoriamente 95 animales, incluyendo una leona africana, tigrillo, monos araña y venados cola blanca.

Ayuntamiento de Tizimín minimiza la clausura de La Reina
En contraste con la detallada lista de abusos y negligencias difundida por la Profepa, el Ayuntamiento de Tizimín emitió un escueto comunicado en el que evita mencionar la gravedad de los hallazgos.
Se limita a señalar que la clausura temporal obedece a la detección de “ciertas anomalías en la infraestructura”.
De acuerdo con el comunicado de Profepa, la inspección, realizada del 13 al 15 de octubre en respuesta a denuncias ciudadanas, verificó la existencia de 302 ejemplares, de los cuales casi un tercio fue asegurado.
Anomalías detectadas por Profepa en el zoológico de Tizimín
Los hallazgos de la Profepa desmienten el mensaje de compromiso lanzado por el municipio, revelando un escenario de abandono y condiciones sanitarias deficientes:
- Dieta inadecuada: La comida proporcionada a varias especies no correspondía a lo estipulado en el plan de manejo autorizado (PM).
- Hacinamiento crónico: Se encontraron recintos con cifras de animales que duplican o superan el número autorizado, un problema que afecta directamente el bienestar animal.
- Condiciones insalubres: Los inspectores detectaron acumulación de lodo húmedo y estancado proveniente del drenaje, lo que podría ser un foco de infección grave.
- Recintos inadecuados: Muchas jaulas resultaron ser muy pequeñas, sin la luz y ventilación necesarias, con el agravante de ejemplares sanos mezclados con otros visiblemente enfermos.
- Falta de control veterinario: El zoológico carece de registros o expedientes médicos veterinarios de cualquiera de los ejemplares, evidenciando una nula supervisión de su salud.

La procuradora Mariana Boy fue enfática al afirmar que los predios con vida silvestre “tienen la responsabilidad de cumplir con las condiciones estipuladas […] a fin de asegurar las mejores condiciones para cada uno de los animales que ahí se encuentran”.
Versión del Ayuntamiento sobre el cierre de “La Reina”
Mientras la Profepa subraya el trato digno y respetuoso como el eje de su intervención, el comunicado del Ayuntamiento de Tizimín minimizó la situación.
El texto municipal admite que la Procuraduría concluyó la inspección y “al detectar ciertas anomalías en la infraestructura, emitieron las observaciones correspondientes”.
Esta versión omite las graves imputaciones de maltrato animal, dietas incorrectas, hacinamiento e insalubridad, centrando el problema en un mero fallo estructural.
¿Cuándo abrirán el zoológico “La Reina”, de Tizimín?
El Ayuntamiento asegura que el cierre temporal es para “corregir dichas observaciones” y restringirá el acceso para “realizar los trabajos internos necesarios y subsanar las observaciones”.
Sin embargo, la Profepa ya dictó medidas más severas que implican el aseguramiento de los animales y el establecimiento de medidas correctivas y tiempos de atención que deberán resolverse antes de considerar el levantamiento de la clausura.
La clausura prohíbe el acceso al público, pero obliga al Ayuntamiento a continuar alimentando y dando la atención y cuidado adecuado a los ejemplares bajo las nuevas exigencias de la autoridad federal.
