PROGRESO.— Tras el cierre favorable de la temporada y a pocas semanas de que concluya la veda del mero, el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (Canainpesca) en Yucatán, Enrique Sánchez, advierte que el inicio del próximo ciclo estará marcado por la incertidumbre climática, la necesidad de reforzar el ordenamiento de la flota y el desafío de mantener el equilibrio entre la productividad y la conservación de los recursos marinos.
Actualmente falta aproximadamente un mes para que concluya la veda del mero. Sobre el inicio de la próxima temporada, señala que la actividad pesquera depende de múltiples factores y es difícil de prever.
Según explica, fenómenos como la formación de ciclones, los vientos del sur o el mal tiempo pueden influir de manera determinante. Tradicionalmente, la temporada comienza con bajas capturas en abril y mejora conforme avanzan las semanas.
Aunque el sector espera mantener los resultados positivos, reitera que el desempeño dependerá tanto de las condiciones ambientales como del respeto a la normatividad.
Durante la entrevista también aborda la situación de la caleta, tema que ha generado inconformidad en el puerto. Señala que se trata de un problema sin resolver desde hace varias administraciones y que requiere la aplicación estricta de la ley, al ser un asunto de competencia federal.
Asimismo, propone la realización de mesas de trabajo con autoridades de los tres niveles de gobierno para alcanzar acuerdos y verificar qué embarcaciones operan de manera legal.
Falta de información
Parte del problema, explica, se debe a la falta de información sobre los permisos. Señala que no es válido modificar embarcaciones, como cambiar motores o dimensiones, sin notificar a la autoridad, ya que ello altera las condiciones bajo las cuales se otorgó el permiso.
El proceso de regularización en la pesca de mediana altura, añade, presenta un avance cercano al 80%, aunque aún no concluye, por lo que considera necesario extender el ordenamiento a toda la flota.
Respecto a quienes buscan incorporarse a la actividad, señala que actualmente no se expiden nuevos permisos debido a que las principales pesquerías, como mero y escama, se encuentran en su nivel máximo de aprovechamiento, de acuerdo con la Carta Pesquera.
No se trata de una negativa administrativa, aclara, sino de la falta de biomasa disponible, ya que otorgar más permisos provocaría la sobreexplotación del recurso.
Además, precisa que pueden realizarse sustituciones de permisos entre particulares, pero no incrementos en el número total de autorizaciones.
El dirigente enfatiza que estas medidas buscan evitar el deterioro de las especies y asegurar que la pesca continúe como fuente de sustento para las futuras generaciones.
Con el balance positivo de la temporada y el próximo fin de la veda del mero, el sector pesquero de Yucatán enfrenta el desafío de mantener el equilibrio entre productividad y conservación, donde la vigilancia y la corresponsabilidad serán determinantes para el futuro de la actividad.— Abraham Ismael Raz Herrera
