TIZIMÍN.- Lo que comenzó como un pasatiempo infantil moldeando figuras de plastilina se convirtió, 19 años después, en el sustento de toda una familia.
Carlos Alberto Lope Gil, artesano tizimileño, elabora bisutería y adornos a base de resina, productos que ya comercializa en otros municipios del interior del estado y en diversos destinos de Quintana Roo.
El propio artesano recuerda que desde niño mostró inclinación por crear figuras. Con el paso del tiempo esa habilidad evolucionó hacia la elaboración de dijes con cordones que él mismo fabricaba de manera rústica, utilizando materiales moldeables a los que daba forma para luego venderlos entre sus compañeros de trabajo.
La resina sería un parteaguas en su carrera
Años después descubrió la resina, material que marcaría un antes y un después en su trayectoria.
Actualmente con ella realiza piezas en relieve, encapsulados y diseños personalizados, adaptándose a los gustos y necesidades de sus clientes.
El crecimiento de su actividad no ha sido en solitario. Su esposa, Dalia Eunice Pool Sánchez, se sumó al proyecto y participa activamente en la elaboración de las piezas.
Asimismo, se han logrado posicionar en mercados turísticos como Playa del Carmen, Holbox y Cancún. Además de llegar al puerto de Progreso.
De Tizimín a Holbox
Carlos Alberto recuerda que sus primeras ventas se registraron en ferias de Tizimín. Sin embargo, un consejo cambiaría el rumbo de su actividad, ya que un comerciante le sugirió probar suerte en Holbox.
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Al hacerlo confirmó el potencial de su trabajo en ese destino turístico, donde encontró mayor demanda.
Actualmente el artesano produce hasta 300 piezas por semana, las cuales él mismo transporta a Quintana Roo para su comercialización.
Diversificación en su catálogo
Su creatividad también lo ha llevado a diversificar su catálogo. Además de bisutería, elabora adornos para el hogar de mayor tamaño e incluso ha realizado esculturas, como figuras de los Tres Reyes Magos, todas a base de resina.
En cuanto a los precios, estos varían según la complejidad y los materiales utilizados: van desde 30 pesos por un dije sencillo hasta más de 500 pesos por piezas de mayor tamaño y detalle.
Lo más significativo para el artesano, expresó, es observar cómo su oficio comienza a trascender generaciones.
Su hijo pequeño ya ha empezado a crear figuras con foamy moldeable, inspirado en el trabajo de su padre, y replica así los primeros pasos que él mismo dio en su infancia con la plastilina.










