TIZIMÍN.- A tres semanas de haber sido víctima del robo de su tarjeta del Bienestar por una mujer que se hizo pasar como promotora de salud, Enriqueta Morales, de 76 años de edad, continúa sin una solución y asegura que deberá esperar hasta seis meses para obtener una nueva tarjeta.
La adulta mayor relató que recientemente acudió a las oficinas correspondientes para dar seguimiento a su caso, sin embargo, le informaron que el trámite de reposición tardaría varios meses.
Mientras tanto, dijo que le entregaron un oficio con el que podrá acudir a cobrar de manera directa el apoyo económico correspondiente al mes de julio próximo.
No obstante, la adulta mayor asegura que actualmente carece de recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, luego de haber sido víctima del robo de este apoyo.
“Hasta ahora nadie del gobierno me ha venido a ver ni me ha ofrecido ayuda”, lamenta.
Señaló que han sido sus vecinos quienes le han brindado apoyo económico para sobrellevar la difícil situación; ayudándola con sus gastos diarios con 50 o hasta 200 pesos.
Adulta mayor debe seguir laborando
Pese a las dificultades, doña Enriqueta continúa trabajando para obtener ingresos, ya que todos los días sale a vender frutas de temporada y verduras que ella misma cosecha, actividad que realiza en una esquina de una calle céntrica de la ciudad acompañada de su esposo, Severiano Hau.
La pareja permanece varias horas ofreciendo sus productos con la esperanza de reunir dinero para solventar los gastos del hogar mientras se resuelve el problema relacionado con la tarjeta del programa federal.
En cuanto a las investigaciones, la afectada indicó que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado.
Recordó que durante su visita coincidió con otro adulto mayor que también acudió a denunciar hechos similares, aunque señaló que las autoridades les informaron que deberán esperar el desarrollo de las investigaciones para intentar identificar y localizar a la presunta estafadora.
Como se informó, la mujer fue engañada por una desconocida que se presentó como promotora de salud y que, mediante engaños, logró apoderarse de la tarjeta bancaria donde la beneficiaria recibe los recursos del programa del Bienestar.
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