RÍO LAGARTOS.— Luego de un arranque de temporada con capturas abundantes y una intensa actividad en las cooperativas pesqueras del oriente de Yucatán, la producción de langosta comenzó a disminuir desde el comienzo de esta semana.
Los hombres de mar señalan que las embarcaciones que durante los primeros días de la temporada arribaban con cargamentos de entre 30 y 50 kilogramos del crustáceo ahora apenas alcanzan alrededor de 20 kilos por viaje, incluso algunas regresan con entre cinco y 10 kilogramos.
Según los pescadores, la reducción se debe a que durante los primeros cuatro días se capturó gran parte de la langosta disponible en las zonas donde actualmente realizan las inmersiones, principalmente frente a Las Coloradas y Río Lagartos.
Los buzos continúan trabajando en esas áreas cercanas a la costa, indican, aunque consideran que al desplazarse hacia mayores profundidades podrían localizar nuevas cuevas con presencia del crustáceo.
Durante los primeros días de la temporada, la actividad fue tan intensa que las cooperativas reforzaron al personal encargado de recibir la producción, tanto de langosta viva como de las descoladas; es decir, únicamente las colas del crustáceo.
Los pescadores también comentan que dejó de comprarse la cabeza de la langosta, la cual será utilizada como carnada para la captura de pulpo.
De desecho
Hombres de mar dicen que los compradores les informaron que, por el momento, ya no continuarán adquiriendo ese subproducto, por lo que ahora deberá desecharse o destinarse a otros usos.
Hasta el momento la temporada transcurre sin incidentes, pues los trabajadores han regresado a tierra sin presentar problemas de descompresión.
Aunque existe un protocolo de atención en caso de alguna emergencia, de ser necesario el buzo afectado sería trasladado de inmediato al Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tizimín, donde se cuenta con una cámara hiperbárica para atender estos casos.
En cuanto al precio, el kilogramo de langosta se mantiene en 500 pesos. Sin embargo, los pescadores consideran que, ante la disminución de la producción, el valor del producto podría aumentar en los próximos días.
