Familiares de Mirna Barrera con una de las lonas de búsqueda

MÉRIDA.- “¿Por qué otras personas aparecen y mi mamá no?”. Esa es la pregunta que hace Lizzete Arceo Barrera y que nadie le ha sabido responder. Hoy se cumplen siete meses desde que su madre, Mirna Barrera Vera, desapareció. “Mientras no haya una mala noticia, conservamos la esperanza de encontrarla”, afirma.

“A mí me resulta muy difícil entender cómo una persona adulta puede desaparecer sin dejar rastro… Hemos agotado todo lo que ha estado en nuestras manos y, aun así, nadie nos ha dado un dato real que permita decir: ‘Sí, era ella’. No sabemos siquiera en qué punto pudo haberse desviado”.

El 9 de diciembre del año pasado, la mujer de 86 años de edad salió de su casa en el barrio de La Ermita con destino al Issste de Lindavista porque le dolía un brazo. Acudió a Urgencias. Sin embargo, se retiró antes de ser atendida. Luego se supo que estuvo deambulando en la zona poniente de la ciudad. Caminó alrededor de dos kilómetros en una ruta en la que también abordó varias unidades de transporte público.

“Ella siempre fue muy independiente… Le gustaba hacer sus cosas por sí misma. Salir a caminar y hacer sus compras. Los primeros días de cada mes iba a la Catedral”, recuerda Lizzette, quien agrega que ella y su hermana la acompañaban regularmente a sus trámites médicas. Sin embargo, ese día acudió por su cuenta sin decirles.

Desaparición de Mirna Barrera en Mérida

El día de su desaparición Mirna Barrera fue auxiliada por una mujer en el paradero de autobuses frente a un supermercado de Ciudad Caucel. Pretendía ir al Centro, pero descendió de la unidad en la Av. Canek, en el punto conocido como La Atlántida. Luego caminó de nuevo rumbo al Periférico. Fue vista en el paradero ubicado de esas dos avenidas. Se cree que abordó un Va y Ven.

De ahí, nada más se supo. Desde entonces las rutinas de sus familiares cambiaron, su ausencia se hizo evidente en fechas especiales y la búsqueda no ha parado.

“Sinceramente, si no hubiera sentido a Dios conmigo, no habría podido sobrellevar todo esto. Además ocurrió en fechas muy difíciles. Mi mamá desapareció el 9 de diciembre y dos días después era mi cumpleaños. Después vinieron Navidad, Año Nuevo, el Día de las Madres… Todas esas fechas han sido muy duras.

“Sin embargo, salir a buscarla me mantiene con esperanza. Pienso que en algún momento algo tiene que pasar… Desde hace siete meses siempre llevo mantas y volantes en la cajuela del coche. Si voy a cualquier lugar y veo una oportunidad de colocar información, lo hago. Los domingos me levanto temprano para pegar volantes o colocar mantas”.

Aún buscan a octogenaria desaparecida

Los planes familiares son ahora en torno a la búsqueda.

“Mi hermana y yo nos dividimos las zonas de búsqueda y nos coordinamos también con la Fiscalía para definir los recorridos. La mayor parte de nuestras conversaciones familiares giran alrededor de la búsqueda. Ha sido un proceso muy duro para todos”.

Han repasado las rutas de transporte público, las colonias del poniente de Mérida con perros y drones e incluso llegaron a interior del Estado tratando de agotar todas las posibilidades. Umán, Progreso y Pisté han estado en las rutas. Este último porque doña Mirna fue maestra ahí y varios de los recuerdos que atesoraba se referían a la zona.

Sobre los avances, en palabras de Lizzete, no hay ninguno. Ni ellos ni las autoridades saben dónde más buscar. Sin embargo, afirma que continúan en colaboración.

“Les digo: ‘¿Cuál es su teoría? ¿Qué creen que pasó? ¿Por qué otras personas aparecen y mi mamá no?’. Su respuesta siempre ha sido que no lo saben. Dicen que están haciendo todo lo posible, pero no tienen una explicación”.

Autoridades de Yucatán en la búsqueda

Pese a ello, no pierden la esperanza. “A veces pienso que alguien pudo haberla encontrado, aprovechado de ella para robarle y después abandonarla. Son muchas posibilidades que uno imagina, pero después de tanto tiempo nada encaja”.

Para la familia es importante recordar que su madre no ha aparecido. Anteayer tuvieron una reunión con personal de la Fiscalía General de Yucatán.

“Lo que acordamos fue reunirnos nuevamente con la familia, aprovechando que varios salieron de vacaciones. Ya fuimos a la Fiscalía y estamos organizando otra vez los recorridos por los asentamientos para ir caminando y repartir volantes. También estamos reponiendo las mantas que ya se cayeron o que dejaron de ser visibles”.

Por otro lado, la Comisión de Búsqueda de Personas continúa haciendo su trabajo de manera independiente a la Fiscalía. La familia también ha hecho recorridos con ellos.

Una de las lonas de búsqueda, colocada en uno de los puentes del Periférico de Mérida

Datos sobre mujer desaparecida en Mérida

En todo este tiempo han recibido reportes de personas que afirman haber visto a la octogenaria, sin embargo, ninguno se ha tratado de ella. Las acciones recientes giran en torno a verificarlos. Ella los canaliza a la Fiscalía y también acude por su cuenta. Por ejemplo, si les dicen que la habrían visto en algún punto, las autoridades revisan las cámaras. Incluso le mandan capturas de pantalla para que corrobore.

Los familiares también han revisitado albergues para dejar información. “Mucha gente conoce el caso, pero todavía encontramos personas que no sabían nada… Seguimos recorriendo principalmente la zona poniente, donde creemos que pudo haberse bajado… También se ha notificado a hospitales”.

Mirna Barrera, con cambios físicos

La búsqueda y la difusión en redes sociales también han generado especulaciones y comentarios malintencionados en torno al actuar de la familia.

“Mi conciencia está tranquila. Yo sé quién soy, la gente que nos conoce sabe cómo era mi mamá y cómo somos nosotros. Siempre hemos estado pendientes de ella… Las acciones hablan más que cualquier comentario. Hemos hecho todo lo que está en nuestras manos y seguimos haciéndolo para encontrar a mi mamá”.

En este punto Lizzette reitera la invitación a llamar al 911 si creen ver a su madre, quien podría haber cambiado físicamente a raíz del tiempo transcurrido, la falta de medicinas o una mala alimentación. “También les pediría, si es posible, que le tomen una fotografía. Eso nos ayuda muchísimo para confirmar o descartar reportes”.

Y es que como familia no dejarán de buscarla. Mientras no haya una mala noticia, ellos conservan la esperanza.


Cronología de la desaparición de Mirna del Socorro Barrera Vera

  • 9 de diciembre de 2025
    Mirna del Socorro Barrera Vera, de 86 años, desaparece en el poniente de Mérida.
  • 28 de diciembre de 2025
    Se organiza una segunda jornada de búsqueda con mayor despliegue. Participan 51 cuadrillas de rastreo, además de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Policía Estatal de Investigación (PEI).
  • Enero de 2026
    La familia denuncia intentos de estafa por parte de personas que buscan aprovecharse de la desaparición, ofreciendo supuesta información falsa sobre el paradero de Mirna.
  • 8 de febrero de 2026
    Se realiza una tercera búsqueda masiva con la participación de ciudadanos, autoridades estatales, colectivos y docentes de la Sección 33 del SNTE. Los trabajos incluyen recorridos en zonas de monte.
  • Abril de 2026
    Las labores de búsqueda y difusión se amplían hacia el puerto de Progreso y sus comisarías. Con apoyo de la Policía Estatal de Investigación se colocan lonas y se distribuyen fichas de búsqueda.
  • 9 de julio de 2026
    Se cumplen siete meses de la desaparición. La familia continúa pegando mantas, repartiendo volantes y haciendo recorridos.
La ficha de búsqueda de Mirna Barrera.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.