PROGRESO.— Automovilistas que se dirigen al puerto de Progreso se quejan de las largas filas debido a los trabajos de remodelación en esa vía cercana al puerto donde los tiempos de espera son de hasta una hora para ingresar debido a la reducción de carriles en la carretera Mérida-Progreso.

De acuerdo con decenas de usuarios, el congestionamiento inicia aproximadamente un kilómetro antes de la entrada a la ciudad, incluso antes del puente que conduce hacia la desviación a Chelem.

Conductores señalaron que, conforme avanzan sobre la vía, los carriles se reducen gradualmente: de tres disponibles para circular, el tránsito termina concentrándose en un solo carril para automóviles particulares, camiones y tráileres, lo que genera un cuello de botella.

Además, algunos vehículos sufrieron desperfectos mecánicos durante la espera y tuvieron que orillarse, complicando aún más la circulación.

Aspectos del tránsito vehicular en la entrada del puerto de Progreso. Foto de AIM

Al llegar al acceso a Progreso, el cierre es prácticamente total en el sentido de entrada. Como medida provisional, el carril de salida fue habilitado para la circulación en ambos sentidos, dividiéndose en dos: una mitad para quienes viajan de Progreso a Mérida y la otra para quienes ingresan desde Mérida al puerto.

Elementos de la Policía de Tránsito dirigen el flujo vehicular; sin embargo, automovilistas indicaron que la intervención ocurre únicamente cuando los vehículos ya se encuentran muy cerca de la entrada a la ciudad, por lo que las filas ya se han formado varios cientos de metros atrás.

La situación causó retrasos para residentes, visitantes y transportistas que se dirigen al puerto durante este fin de semana, además, por el congestionamiento del número de personas en un solo sector, la señal de las compañías telefónicas presenta fallas y es difícil comunicarse o enviar mensajes.-Nayeli Montero